- La de la Embajada de Nicaragua fue la más concurrida
Una Purísima sin tumultos, sin explosión de cohetes o morteros y quizá muy a lo tico, pero sobre todo vivida con el mismo fervor cristiano hacia la Virgen María. Ésta es la forma como celebran esta tradición nicaragüense los habitantes de un barrio que ahora se llama Inmaculada, ubicado en Florida de Tibás, al norte de San José.
Es una Gritería donde asisten más ticos que nicas, en las entrañas de este barrio que precisamente se llama Inmaculada porque frente a una gruta, desde hace 28 años, se le reza y canta a María.
Este 7 de diciembre no fue la excepción. Primero la imagen de la Virgen, en un altar montado sobre una camioneta y escoltada por dos niñas vestidas de ángeles, recorrió la comunidad en una procesión, para luego llegar a la gruta, su “casa”, donde decenas más de fieles esperaban para cantarle.
A las siete de la noche empezó la misa y una hora después se escuchó: ¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!, grito que cada año resuena más en Costa Rica, gracias al arraigo de la inmigración nicaragüense.
CELEBRARON A LO GRANDE
Seguidamente un grupo de fieles interpretó cánticos como “¡Tu gloria, tu gloria!”, “Alabado sea el Santísimo” y “Toda hermosa eres, María”, entre otros; mientras se repartía la tradicional gorra, con escapularios, frutas, dulces, coca cola u horchata en vez de chica como complemento de la gallina rellena, fiel muestra del ingrediente tico.
Se hacen rifas y parte de los premios son imágenes de la Virgen María que los fieles se llevan con el pensamiento de hacer esta celebración en su casa. Es una Gritería a su vez híbrida, pues resuena más el “María de Costa Rica y Costa Rica de María”, que el “María de Nicaragua. Nicaragua de María”.