- La pasión y el amor pueden ser la pauta para el éxito. Donaldo Ureña, voleibolista panameño, es un ejemplo de cómo se puede alcanzar la cima cuando se ama lo que se hace. Su historia en las canchas, su opinión sobre el nivel de juego de la región y su valoración de Nicaragua son temas que comparte con los lectores del suplemento Deportivo
El panameño Donaldo Ureña, el mejor voleibolista del torneo ca
Saltando por encima de la red para asestar un imponente remate se puede ver a Donaldo Ureña, un joven de tez blanca, 1.93 metros de estatura, de cuerpo fornido y una carácter apacible. Donaldo fue el pilar fundamental en la victoria que Panamá consiguiera en la XV Copa Centroamericana de Voleibol Mayor, que les dio el primero de dos boletos para la siguiente ronda clasificatoria para el Mundial Italia 2010.
Ureña es una persona humilde y de buen carácter, pero dentro de la cancha se convierte en una feroz máquina de ataque. Pero no es sólo el ataque lo que define a este atleta de 26 años, ya que es un jugador completo con un buen bloqueo, una buena técnica para pasar balones y un potente servicio.
A los 14 años Ureña participó en los juegos Codicader, donde fue captado por los seleccionadores de Panamá, que lo llevaron a las selecciones bases, de donde saltó a la Infantil, Juvenil y hoy tiene ocho años en la Mayor.
En el equipo grande de su nación, Ureña ya ha conquistado títulos regionales, como el conseguido el viernes pasado en el Polideportivo España de Managua.
Además de jugar voleibol, a inicios del año se graduó como Laboratorista Clínico, profesión que ahora combina con su gran pasión: el voleibol.
“El voleibol no es un deporte de alto perfil como el beisbol o futbol, que en Panamá son muy apoyados. No tenemos un apoyo tan grande del Gobierno a pesar de que tenemos varios títulos consecutivos en Centroamérica. Nosotros quisiéramos que el Gobierno nos apoyara más, pero a veces por motivos burocráticos no se da”, comentó el deportista, que también reconoció que el actual gobierno panameño les ha dado más apoyo.
Es así que la vida de este deportista ha estado llena de grandes esfuerzos y sacrificios. Pero que para él han valido la pena por el amor que le tiene al deporte de los saltos, bloqueos y remates.
¿Cómo hacés para darle tiempo a la Selección Nacional?
Este año terminé mi carrera, me gradué a principios de este año y se me hace difícil en ambas cosas, hay que darle tiempo tanto a lo profesional como al deporte, pero trato de organizarme lo más posible y ahí saco las dos como puedo.
Este es un deporte que exige mucho, la preparación física es importante…
La preparación básica para mí consiste en que levanto pesas en la tarde, en la noche tengo entrenamiento con la selección, primero entreno la parte física y en la noche la parte técnica.
Fuiste uno de los jugadores más destacado en este torneo. ¿Qué te ha llevado a ese nivel?
Dedicación. Yo amo este deporte, lo amo desde que inicié, mi papá fue el que me inició porque él también lo jugaba. También participó en la Selección Nacional de Panamá. Él me apoyó siempre y desde que él me metió en esto siempre lo he hecho con amor y siempre lo he practicado con corazón.
¿Cuáles son tus aspiraciones en este deporte?
Me gustaría mantenerme. Seguir es un poco difícil porque hay que combinar el trabajo con el deporte, y a la dos cosas hay que dedicarle bastante tiempo. Pero voy a seguir haciendo mi mayor esfuerzo, voy a seguir con esto hasta donde pueda, tratando de cuidarme de las lesiones y mi sueño es lograr el cupo para el Mundial e ir.
El voleibol es un deporte que ha sido víctima de estigma por el machismo que impera en nuestra sociedad…
Al deporte se le da otro punto de vista, porque se cree que es un deporte de mujeres, pero tu lo vez en los partidos y no es así.
¿Qué crees que se necesita para levantar el ánimo de las personas con este deporte?
Una Liga Profesional. No existe. Lo que hace que un deporte suba su nivel es una Liga Profesional. Yo no conozco ningún país en Centroamérica donde haya una Liga Profesional, sólo existen ligas regionales. Hasta que no exista voleibol profesional, yo pienso que el deporte en la región no va a subir.
¿Hay relevo en el voleibol de tu país?
Es difícil la verdad. Es un deporte de bajo perfil y ahora mismo todo mundo quiere jugar futbol o baloncesto. Hay que hacer un escouteo más grande a nivel de las provincias. Es difícil porque son pocas las provincias con personas que se dedican a buscar muchachos para que jueguen voleibol. Pero siempre se saca talento y eso es algo normal: que haya relevo en todos los deportes. Los relevos es algo que siempre se va a dar y de lo que no se puede escapar.
¿Cómo ves el nivel de Centroamérica?
Pienso que el nivel de Centroamérica puede subir más. Nosotros damos un ejemplo de eso, hacemos juegos bien cerrados con República Dominicana, con Puerto Rico y no solamente nosotros lo podemos hacer, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, también pueden. Pienso que debe ser más el apoyo que debe haber dentro de nuestra área para que el voleibol se ponga más en ese nivel. Si nosotros nos rozamos más con los países del Caribe, EE.UU. y México, eso es lo que nos hace subir de nivel.
¿Y la relación de fuerzas entre Panamá y el resto de países de Centroamérica?
Se ha cerrado la verdad. En cambio del torneo pasado, que fue en Panamá, se ha cerrado. Los equipos vinieron muy bien preparados. El nivel ha sido más difícil, nos ha costado más vencer a los equipos y esperamos que siga así, porque en todo deporte cuando hay competencia se eleva más la calidad.
¿Cómo calificarías este torneo?
Ha sido muy duro, los parciales de nosotros han sido con varios juegos de cinco sets, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, han tenido juegos de cinco sets; nadie le ha ganado a nadie por márgenes abiertos, todo ha sido cerrado, entonces ha sido un torneo difícil. Más que todo creo que ha sido ingrediente especial el boleto para el Mundial, todo el mundo sueña con ir a un Mundial en todos los deportes y creo que eso ha sido lo que ha incentivado más aun a todos los países.
¿Cuál es la magia que tiene este deporte?
Una vez que necesitábamos el apoyo del Gobierno y no se nos dio, sacamos unos suéteres y los mostramos por televisión; decían: si el voleibol fuera fácil se llamaría futbol. Es difícil mantener una bola en el aire, que no caiga al suelo, en futbol tu tiras un pase mal quizá hagas un gol, si tu le tiras un centro a tu compañero mal, le pega en el pie a otro y cae el gol. En voleibol no es así. Si tu no recibes bien, el pasador no te la pasa bien y el rematador no remata bien, todo tiene que hacerse perfecto. Entonces yo creo que esa es la magia de este deporte: que busca mucho la perfección.
¿Cómo se vive este deporte en la familia?
La verdad es fuerte. Hace dos años el torneo fue en Panamá, donde conseguimos nuestro tercer título consecutivo, fue algo muy emocionante porque mi papá nunca había tenido la oportunidad de vivir conmigo esa emoción y fue algo muy emotivo, porque era algo que yo le quería brindar a él; no sólo a él, también a mi mamá, a toda mi familiar por todo el apoyo que me han dado.
¿Cuál es la experiencia que más recordás en el voleibol?
La que más recuerdo fue el torneo en Panamá, porque estaban mis padres, las personas que más me han apoyado. Gracias a Dios tuve la oportunidad de subir mi nivel porque ellos me enviaron a Brasil ocho meses, para entrenar en un club profesional.
En esa estadía en Brasil ¿cuánto aprendiste?
Mucho. Brasil es campeón del mundo. Yo estuve en club no tan grande. Aprendí muchísimo, sobre todo la técnica brasilera, juegan demasiado bien el voleibol. Mejoré en bloqueo, remate, recibo o sea en general.
Donaldo Ureña fue un jugador clave para Panamá en la conquista del título de Campeones de la XV Copa Centroamericana de Voleibol Mayor, y de uno de los dos boletos para la siguiente ronda clasificatoria para el Mundial Italia 2010.
Pero Ureña no sólo se llevará de Nicaragua la satisfacción del triunfo conseguido el viernes en el Polideportivo España de Managua. También se llevará buenos recuerdos del país y una imagen diferente del equipo anfitrión, al que ahora ve como un mejor equipo.
Por su experiencia y sus méritos en la cancha, Ureña es una voz autorizada a la hora de ofrecer una valoración sobre cualquier equipo.
Tu valoración del equipo de Nicaragua en este torneo.
Me impresionó. Nicaragua, sin menospreciar, ha sido considerado en el área como uno de los equipos más débiles. Creo que el hecho de ser equipo de casa le ha ayudado. Pero se le nota que ha tenido un buen nivel de preparación, se le nota que están luchando también; pienso que en este torneo han lucido mucho mejor.
¿En qué aspecto crees que ha mejorado más Nicaragua?
En el tamaño. Eso es importante. Cuando nos topamos con EE.UU., con Cuba, ellos son más grandes que nosotros. El tamaño de sus jugadores eso es importante, sobre todo en los centrales, siempre tienen que ser más altos. El tamaño del equipo de Nicaragua ha aumentado en promedio, eso es básico para el voleibol; y entrenamiento, se ve que han practicado, están muy bien acoplados.
¿Qué te llevas de este torneo a Panamá?
Un lindo país, nos han atendido muy bien. Ha sido un torneo bonito porque no ha sido más fácil, hemos tenido más dificultad para sacar los partidos y esperamos que los torneos sigan así, sigan creciendo y que el nivel de Centroamérica dé más.
¿Cómo se vive este deporte en un país como Panamá?
Lo que es el voleibol, en torneos regionales, tenemos un torneo que es el gubernamental, donde participan equipos de instituciones del Estado; ésa es nuestra liga de más nivel, porque participan los jugadores de la Selección. El que sigue es el torneo nacional, es muy visto, las personas van a vernos bastante, el voleibol en Panamá tiene bastante público. No pensamos que era así, pero lo vimos en el Centroamericano de hace dos años, a la final fueron como cinco mil personas, al gimnasio Roberto Durán, que es un estadio grandísimo.