Pastor Augusto César Marenco. (LA PRENSA/B. PICADO)

La religión en la lucha contra el azote del sida

La pandemia del sida es una amenaza para las familias nicaragüenses, por lo que es urgente que se apliquen más políticas de prevención, para evitar que esa enfermedad dañe las estructuras de la familia, dado que la presencia de este mal en el país “nos advierte que estamos frente a un enemigo público peligroso que […]

La pandemia del sida es una amenaza para las familias nicaragüenses, por lo que es urgente que se apliquen más políticas de prevención, para evitar que esa enfermedad dañe las estructuras de la familia, dado que la presencia de este mal en el país “nos advierte que estamos frente a un enemigo público peligroso que nos amenaza a todos, sin color ni religión, sea evangélico o católico, blancos o negros. Es una enfermedad que nos acecha”, advierte el Pastor Augusto César Marenco, quien lidera el Ministerio Apostolar Centro Cristiano, una de las iglesia con más miembros en el país.

Ante la amenaza que representa la pandemia, el líder evangélico dio a conocer una Carta Pastoral en la cual reconoce los esfuerzos del Estado y diversas organizaciones de la sociedad civil para ayudar a las personas afectadas con el virus del sida; sin embargo, dijo que los esfuerzos se tienen que ampliar con programas de prevención, donde se incluya la promoción de los valores morales.

“Reconocemos los esfuerzos que el Estado y organizaciones civiles vienen impulsando, pero también estamos seguros de que deben crearse políticas públicas que garanticen una mayor educación, en la prevención de dicha enfermedad que nos amenaza a todos. Uno de los grandes retos de la Iglesia y el mismo Estado es impulsar en conjunto los valores morales y cristianos. Es necesario tener valores morales y cristianos, porque eso nos aleja del pecado”, afirmó Marenco.

ACCIONES

No obstante, Marenco explicó que la Iglesia quiere pasar de las recomendaciones a las acciones, pues asegura que el próximo año buscarán la colaboración extranjera para echar a andar programas de prevención y de ayuda para los afectados del sida, una enfermedad que en el país viene incrementando en los últimos años; aunque aclaró que la Iglesia siempre ha estado ayudando a los afectados por esa enfermedad.

“Estamos trabajando para el próximo año, para concretizar algunos programas en coordinación con algunas instituciones internacionales y poder aportar nuestro granito de arena en beneficio de las personas afectadas con el sida”, señaló el reverendo.

Dijo que una de las grandes preocupaciones es que los informes sobre el sida arrojan que en Nicaragua la enfermedad afecta a los jóvenes y a las amas de casa, situación que está llevando a la Iglesia a tomar con seriedad la situación.

Lamentó la poca información que los jóvenes tienen acerca de la enfermedad, lo cual lo calificó de preocupante, porque la ignorancia es un “arma peligrosa” para enfrentar la enfermedad.

El pastor Marenco llamó a los padres de familia a tomar medidas de precaución hacia sus hijos, haciéndoles ver que el sida es un enemigo inminentemente peligroso “y sólo se puede evitar manteniendo valores morales y con políticas educativas públicas para evitar el riesgo de la enfermedad, que es un adversario peligroso que no respeta condiciones sociales”, concluyó Marenco.

Religión y Fe

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