- Aguirre considera imprescindible que las fuerzas políticas y el Gobierno negocien un acuerdo de gobernabilidad
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El secretario nacional del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), diputado Francisco Aguirre, propuso ayer sábado un nuevo acuerdo de gobernabilidad para superar la actual crisis política postelectoral que mantiene paralizado el Poder Legislativo de Nicaragua.
Aguirre, uno de los políticos liberales más cercanos al ex Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, dijo que la situación política del país se tornó sumamente delicada después del 11 de noviembre, fecha en la que el Consejo Supremo Electoral (CSE) oficializó los resultados de los comicios municipales del pasado 9 de noviembre.
Tales resultados fueron rechazados por la oposición liberal y sus aliados quienes denunciaron “un masivo fraude electoral” en favor del oficialismo (Frente Sandinista) para controlar la mayoría de los municipios, 105 de 146 en disputa, mientras que el PLC obtuvo 37 y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), cuatro.
“El acuerdo de gobernabilidad es una solución del problema de las elecciones municipales y, sobre todo, de lo que va a pasar en las elecciones del 2011. Lo que tenemos aquí no es nada más y nada menos que un repudio al irrespeto de uno de los preceptos más elementales de cualquier democracia, y es que el voto tuyo, el suyo y el mío, cuenten”, subrayó Aguirre.
Agregó el legislador que el año entrante será sumamente difícil para Nicaragua y, en ese contexto, es imprescindible que las fuerzas políticas del país y el Gobierno negocien un nuevo acuerdo de gobernabilidad para sacar a flote al país.
“Lo que nosotros necesitamos es buscar cómo darle una cierta tranquilidad al país para hacerle frente al peor año económico que hemos tenido en muchísimo tiempo, y por otro lado para fortalecer la gobernabilidad en nuestro país”, aseguró.
Medios locales han especulado que legisladores del gobernante Frente Sandinista y del Partido Liberal Constitucionalista mantuvieron las primeras conversaciones en torno a las posibilidades de un nuevo acuerdo de gobernabilidad, la semana pasada, en Guatemala, durante un encuentro internacional.
RESPETAR RESULTADOS
Eduardo Montealegre, ex candidato a la Alcaldía de Managua por la Alianza Partido Liberal Constitucionalisa (PLC), declaró anoche su desacuerdo con la propuesta de Aguirre.
Montealegre dijo que no puede haber ningún acuerdo de gobernabilidad si no se respetan los resultados de los comicios municipales.
“Definitivamente no puede haber ningún acuerdo de gobernabilidad, si previamente no se respeta la voluntad popular; se debe de hacer un reconteo de actas en cada uno de los municipios, para así considerar la posibilidad de iniciar un acuerdo de gobernabilidad nacional”, afirmó Montealegre.
En Managua, los presuntos protagonistas del diálogo no lo han confirmado, pero el diputado Aguirre insistió este sábado que su propuesta de un “acuerdo de gobernabilidad” tiene como objetivo “crear un clima que permita al país solventar o, de alguna manera, sobrevivir a la crisis que se nos viene”.
Una radioemisora ligada al Frente Sandinista aseguró la tarde de ayer sábado que “es inminente un mensaje a la nación del presidente, Daniel Ortega, aunque en la secretaría nacional del FSLN no se confirmó la especie.
PRESUPUESTO DE POR MEDIO
El diputado Aguirre explicó que el proceso de aprobación del Presupuesto de la República todavía está en su fase de inicio y ni siquiera se han realizado las consultas para su aprobación.
Señaló que primero “se tiene que resolver la crisis de gobernabilidad” del país, para que se dé curso al presupuesto del próximo año.
Aguirre enfatizó que no hay ambiente para discutir el presupuesto ni ninguna otra ley de interés del Poder Ejecutivo, “mientras no se solucione la crisis de gobernabilidad”.
Sostiene que el debate económico se ha contaminado por la crisis política, generada por las elecciones municipales.
“Estas elecciones que han sido cuestionadas mundialmente constituyen la crisis más grande después del año 90. Ni la crisis que tuvo (Enrique) Bolaños le llega al tobillo. Tenemos los nicaragüenses que comprender la magnitud del peligro y después comprender que la salida será imperfecta”, dijo Aguirre al referirse a la necesidad de lograr un consenso nacional para destrabar la crisis, que incluso podría afectar la credibilidad de las elecciones presidenciales del 2011.
RETIRO DE COOPERACIÓN SERÍA CAÓTICO
El economista Néstor Avendaño advirtió que el presupuesto del 2009 se encuentra bajo graves amenazas en cuanto a la cooperación.
Por un lado hay unos 70 millones de dólares atados al programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para el próximo año, como parte de desembolsos rápidos de apoyo presupuestario “de libre disponibilidad”.
También hay otra partida de hasta 80 millones de dólares que desembolsa el denominado Grupo de Apoyo Presupuestario, que también ha mostrado su preocupación por la crisis de gobernabilidad.
En ambos casos se trata de dinero líquido, sostiene Avendaño, lo cual limitará las disponibilidades de dinero del Gobierno.
“Allí sí afecta salud, educación, saneamiento ambiental y también las metas de los objetivos de la cumbre del milenio se ven afectadas”, afirmó el economista, quien hizo un llamado a la comunidad donante para que no suspenda la cooperación al país.
Aseguró que a los donantes les saldría más caro retirarse, ya que posteriormente regresarán para reactivar todo nuevamente y eso supondrá un costo más alto.
No obstante, reconoce el poder que tiene Estados Unidos para incidir en las decisiones del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en cuanto a otorgar o no ayuda en dinero líquido.
“Hago un llamado a los donantes en el sentido que si ellos se retiran, el rescate será más cuantioso. Que tengan conciencia y un día regresarán y será más elevado en materia de costo”, afirmó el economista.
Agregó que el retiro de la cooperación afectará a los más pobres del país; y si se retiran los fondos de apoyo presupuestario el Gobierno tendría que echar mano del endeudamiento público, es decir emitir bonos para obtener recursos. Tendría que hacerlo a tasas de interés atractivas para los bancos nacionales, que son los principales compradores de esos bonos.
“Donde está el riesgo mayor es en el componente de divisas líquidas, de libre disponibilidad. El Gobierno se endeudará más comprando dólares al sistema financiero nacional. Los banqueros pedirán letras estandarizadas, con atractivas tasas de interés, porque conocen el jaque que le han puesto al Gobierno.
Por otro lado, considera muy difícil que la comunidad donante internacional retire las donaciones de proyectos atados, ya que eso supondrá un grave perjuicio para la población más pobre del país.