- Varios islamistas fuertemente armados permanecían atrincherados, aunque se liberaron a decenas de rehenes
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Intensos tiroteos y fuertes explosiones se escucharon dentro del lujoso hotel Taj Mahal de Bombay en las primeras horas del sábado, en momentos en que comandos de las fuerzas indias combatían para desalojar a militantes islamistas atrincherados en el edificio.
Oficiales de seguridad dijeron que este hotel es la última área en Bombay donde hay aún hombres armados escondidos, desde que la noche del miércoles lanzaron sus ataques coordinados en la capital económica de la India con saldo hasta ahora de 155 muertos.
Un reportero de la AFP en el lugar dijo que el tiroteo y las explosiones dentro del edificio, poco después de las 4:00 de la madrugada (hora local), rompieron una relativa calma de varias horas. Fuentes militares habían dicho antes que los comandos combatían contra al menos tres militantes islamistas fuertemente armados, atrincherados en el hotel.
Por tercer día consecutivo, los comandos de las fuerzas especiales seguían con sus acciones para retomar el control de la situación, aún muy confusa pese a que la Policía india anunció el fin de las operaciones en el hotel Oberoi/Trident, uno de los dos hoteles de lujo junto con el Taj Mahal atacados el miércoles por islamistas armados.
Ayer se ignoraba cuántos asaltantes seguían en libertad y cuántos rehenes permanecían aún retenidos en el Oberoi/Trident, de donde en horas de la tarde fueron rescatadas 93 personas, en su mayoría extranjeras, y se hallaron 24 cadáveres.
En las primeras horas del día, otro grupo de comandos lanzó una operación contra los asaltantes que el jueves se atrincheraron en un centro judío de la ciudad, tomando varios rehenes. Sin embargo, los islamistas mataran a cinco rehenes israelíes durante el asalto, confirmó un diplomático israelí.
Respecto a la autoría de los sucesos, India acusó abiertamente a Pakistán, su país vecino y eterno rival, de estar detrás de lo ocurrido en Bombay, una ciudad de 13 millones de habitantes. “Según informaciones preliminares, elementos de Pakistán son responsables”, declaró el ministro indio de Relaciones Exteriores, Pranab Mujerjee.
Islamabad, por su parte, desmintió con firmeza su presunta implicación en los ataques.