(FOTOS: LA PRENSA/R. ORTEGA)

“Tampoco podemos soñar”

El sindicalista Luis Barboza, afín al FSLN, cree que los trabajadores de la construcción tendrán mejores horizontes con el gobierno de Daniel Ortega, pero enfatiza que tampoco pueden soñar. Cuando le preguntamos si conoce el plan de generación de empleo de Ortega, admitió que no. También desconoce cuántos empleos ha creado esta Administración La promesa […]

  • El sindicalista Luis Barboza, afín al FSLN, cree que los trabajadores de la construcción tendrán mejores horizontes con el gobierno de Daniel Ortega, pero enfatiza que tampoco pueden soñar. Cuando le preguntamos si conoce el plan de generación de empleo de Ortega, admitió que no. También desconoce cuántos empleos ha creado esta Administración

La promesa del presidente Daniel Ortega de “cero desempleo” podría quedar en palabras, si en los próximos años no diseña una propuesta clara donde especifique sus estrategias para atraer inversión y, por ende, abrir nuevas fuentes de empleo, no sólo para la construcción sino para todos los sectores.

El sindicalista y representante del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Luis Barboza, reconoce que todavía no conoce en detalle el plan de generación de empleo del Gobierno y lo poco que sabe ha sido a través de los distintos ministerios.

El sindicalista afín al Frente Sandinista (FSLN) acusa a los empresarios de vender una imagen del país de inestabilidad que no existe y defiende la retórica agresiva de Ortega.

¿Cómo está afectando la crisis de Estados Unidos el empleo en Nicaragua?

Nosotros dijimos en febrero o en marzo del 2007 que se estaban perdiendo órdenes de compra y que eso iba a generar desempleo y se cristalizó prácticamente en el 2008, con el cierre de la empresa Nien Sing, pero también ya se había ido anteriormente la empresa Mil Colores y otras empresas coreanas. Por lo tanto el desempleo anda para este año en unos 15 mil trabajadores. Yo puedo decir que Nien Sing es una de las pocas empresas que realmente no quiso estafar a los trabajadores, los otros se fueron escondidos.

¿Y quién absorberá esas 15 mil personas desempleadas?

A la fecha sé que a Nien Sing la compraron unos empresarios mexicanos, pero que todavía no han contratado la cantidad que se perdió de empleo, eso era una muerte anunciada. Y viene a ponerle sello a esa situación la recesión a nivel mundial. Hoy en día se cuenta con muy pocas órdenes de compra de ropa, porque hay miles de empresas en Estados Unidos que están cerrando.

¿Cuál es el efecto de esta crisis en el poder adquisitivo de los trabajadores?

En un inicio, cuando empezamos a negociar este año el salario mínimo, los precios habían agarrado una espiral alcista que atentaba contra la estabilidad de los trabajadores, no de los empresarios, porque cuando hay alza son ellos los que le aumentan al queso, al arroz, a los frijoles, a la mortadela, a todos los productos. Los grandes perdedores somos los nicaragüenses que no tenemos con qué enfrentar esta situación y por eso ustedes vieron que nosotros mantuvimos en un 35 por ciento del incremento salarial este año. Ése era el consenso de la mayoría de los organismos sindicales y al final la Ministra del Trabajo (Jeanette Chávez) aplicó el 18 por ciento aunque nosotros no estamos de acuerdo. Nosotros no quedamos conforme con ese 18 por ciento, porque para poder recuperar el poder de compra y tener un verdadero incremento debimos haber recibido el 35 por ciento.

¿Por qué en esta ocasión no vimos a un Barboza protestar en las calles por el salario mínimo como en años pasados?

Pues, fijate que ni ganas ni propuestas faltaron. Hubo propuestas de salir a la calle de manera conjunta, pero otros dijeron que no era el momento. La propuesta estuvo en la mesa. Incluso hubo una asamblea en la UCA (Universidad Centroamericana) y se volvió a proponer la huelga, porque es la única manera de arrancarles a nuestros patrones un verdadero salario. Todo lo hemos conquistado en las calles, pero esta vez no lo hicimos porque estábamos trabajando de consenso.

¿Qué opina de que los empresarios culpen al Gobierno por el cierre de algunas zonas francas por el alto incremento en la masa salarial?

No me sorprende, siempre dicen eso. Yo sigo manteniendo que hay que defender el empleo pero debe ser un empleo decente.

¿Qué significa un empleo decente?

Es tener un salario que me permita alimentar a mi familia. Es decir, gozar de los famosos tres ochos de la OIT (Organización Internacional del Trabajo): ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas de recreación, pero no podemos nosotros estar complacientes ante el capital extranjero y nacional cuando a un obrero o a un trabajador se le obliga a trabajar 12, 14 y 16 horas. Los empresarios dicen que nosotros estamos atentando contra la inversión extranjera cuando pedimos mejorar nuestros salarios. Nosotros decimos que no estamos atentando, porque en El Salvador, Honduras y Guatemala el salario mínimo anda en 200 dólares, y producen los mismos pantalones y camisas que en Nicaragua, y a nosotros a duras penas llegamos a 115 dólares mensuales.

¿Pero ellos aducen la baja productividad laboral?

Nosotros estamos de acuerdo con ese planteamiento, hay que elevar la productividad, pero para eso se necesita un incentivo al trabajador. Un trabajador que corta café y banano en Nicaragua gana 1,500 córdobas y la canasta básica anda en 8,600 córdobas. En El Salvador la paga por el corte de una lata de café es casi el doble de lo que se da aquí.

¿Con el incremento de más de un 50 por ciento en el salario mínimo ha mejorado la productividad?

En los últimos 16 años supuestamente no había riesgo país, pero los salarios eran de miseria con una canasta básica ficticia, irreal porque no contenía los kilo-calorías que se necesitaban para vivir sanamente. Entonces, ¿podrá un trabajador del campo producir con alegría si ni siquiera tiene para comprar el 15 por ciento de la canasta básica? Sin embargo, en los últimos años la producción de café ha subido, la construcción empieza a levantar cabeza este año. Todo esto, ese atraso en los salarios, se resume en que durante años pasados nos sometieron a salarios bajos, porque si ellos nos hubiesen ajustado la canasta básica desde los noventa, entonces los ajustes serían menores, pero entonces ellos nos mantuvieron esos salarios miserables. Los amigos del Cosep (Consejo Superior de la Empresa Privada), acompañantes de los tres gobiernos anteriores, sobreexplotaron a los trabajadores.

¿Ustedes están conscientes de la importancia del sector maquila para la generación de empleo?

Nosotros no dudamos de que el sector maquila en este momento genera 85 mil empleos, pero tampoco podemos desconocer ni cerrar los ojos ante los atropellos de los trabajadores, eso sería injusto. Nosotros siempre hemos dicho que el empleo que se genera en la maquila es tipo campo de concentración, es violatorio a los derechos humanos.

¿Cuánto ha empleado el Gobierno de las 15 mil personas desempleadas de las maquilas ?

Ahorita es muy poco, no lo ha recuperado. Los señores mexicanos compraron las empresas pero no han reabierto porque no podemos obviar que ahora la crisis financiera nos golpea.

¿Considera que la retórica del Gobierno ha ocasionado un estancamiento en el crecimiento de la inversión maquila?

Como no, sí ha habido inversión. La inversión más grande en la maquila está en Codeni, con una inversión de cien millones de dólares.

¿Pero el acuerdo de esa inversión lo logró el ex presidente Enrique Bolaños?

Pero lo ejecutaron en este Gobierno. Recordá que el presidente Daniel Ortega se reunió con esos empresarios. Además, ¿quiénes son los principales agentes de vender la inestabilidad de este país? Los mismos empresarios nacionales que están metidos en política. Le habían dicho a Codeni que no era seguro (invertir) porque vino Daniel Ortega a ser Presidente y que lo iban a confiscar, pero de todos modo la inversión allí está.

¿Además de esa inversión, qué otra ha venido al país?

Según la información del señor Álvaro Baltodano (presidente de la Corporación Zona Franca) hay como 18 empresas nuevas.

¿Cómo cuáles?

Pues, fijate, que están los nombres de empresas que estaban en El Salvador, que están viniendo a Nicaragua, que son para hacer camisetas, allí están en zona franca. Fijate que no me he metido en estos días a la página web, pero allí están las empresas.

¿Cuántos empleos han generado esas 18 empresas?

Pues, se estaba proyectando generar alrededor de unos 20 mil empleos, pero que si los tienen en este momento yo te mentiría; eso lo tendría que dar el representante de zonas francas. Las empresas se vienen a Nicaragua procedentes de Guatemala y El Salvador porque, además de ser la cenicienta de los salarios, también somos un país que presta garantías, seguridad ciudadana, eso mismo lo dicen los empresarios.

¿Por qué dice que hay inversión y vemos a un sector construcción contraído?

Claro que hemos mejorado. El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) dice que la construcción pasó de lo negativo en el 2005 a positivo en el 2008, con un crecimiento del 2.6 por ciento. Pero te voy a dar ejemplo, se están construyendo hospitales en Tipitapa y Boaco. Está el proyecto Calles para el Pueblo, se están haciendo viviendas como las que se hicieron en el Occidente y Managua. Si vos revisás, en estos dos años se han construido unas cinco mil viviendas y es lo que más empleos genera.

El Gobierno prometió este año 40 mil viviendas en lo que resta de su período. ¿Será esto posible en momentos cuando Venezuela está en crisis?

Claro que sí, pero necesitamos estabilidad. El pueblo de Nicaragua necesita estabilidad. El Invur, el MTI, todos necesitamos que la inversión siga. Y te digo algo, la inversión de Nicaragua es la menos afectada con la crisis de Estados Unidos. En Costa Rica la inversión privada está sufriendo graves afectaciones, desempleo. En cambio en Nicaragua, el 60 por ciento de la inversión es estatal y el resto puede ser privada. Y con mucha más razón necesitamos estabilidad. La estabilidad la debemos generar todos.

¿Cuál es el programa de generación de empleos del Gobierno?

Yo lo estoy viendo reflejado en todos los programas que te mencioné. En las calles, en los hospitales, en las carreteras que ese están construyendo.

Pero eso son trabajos temporales…

Pero cuando vos ves una carretera que se construye de La Virgen a San Juan del Sur, eso no es temporal, porque estás hablando de ocho a nueve meses. Pero también además de los hospitales, también tengo entendido que se va a construir una presa.

Eso es para las personas del sector construcción. ¿Y para los profesionales qué se está haciendo?

Dicen que cuando la construcción comienza a crecer, la economía va para adelante.

¿Cuántos empleos nuevos se han generado?

Yo allí sería atrevido, pero en base de lo que he visto con respecto al crecimiento económico, se están generando más o menos unos 15 mil empleos.

¿Han conocido en detalle el plan de generación de empleo del Gobierno?

No. Tengo conocimiento porque realmente estamos informados por los diferentes medios como el MTI (Ministerio de Transporte e Infraestructura), el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur).

¿Qué pasó con los 10 mil nicaragüenses que irían a laborar en Costa Rica?

Fijate que hicimos todos los contactos, se firmó un acuerdo binacional con Costa Rica y Nicaragua, pero sólo una empresa vino y se llevó por la vía legal 38 trabajadores, que todavía están trabajando. El resto no se lo quiso llevar.

¿Por qué?

Porque hubo personas muy interesadas en informar a los empresarios costarricenses el tipo de sindicato que hacíamos nosotros, que eran sindicatos negros, que somos huelguistas, pero a pesar de eso el día 26 y 27 vamos a tener un encuentro Costa Rica, Nicaragua y Guatemala que se conoce como la Comisión Sindical Centroamericana de los Migrantes, para ver el tema de Costa Rica.

¿No cree usted que el discurso del Gobierno también ha afectado la generación de empleo?

Fijate que la inversión no se afecta con la retórica, así como usted dice, porque es un discurso fuerte y franco. Más lo afecta cuando estas organizaciones, como Anitec (Asociación Nicaragüense de Industria Textil y Confección) y todas esas organizaciones que andan por allí, diciendo ser representantes de la sociedad civil, dicen mensajes equivocados.

¿Cuáles son las perspectivas de empleo para el próximo año?

Yo digo que para el sector construcción y con lo que hemos visto con la solicitud de inversión, creo que vamos a tener mejores horizontes, pero tampoco podemos soñar. Los empresarios deben cambiar su mentalidad y mejorar las condiciones económicas de los trabajadores, si es producto de nuestro trabajo que ellos amasan riquezas.

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