- Contradictoriamente, dice que una ley no puede anular las elecciones, pero él las quiere legitimar con un decreto
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Desafiante. Así reapareció el presidente Daniel Ortega anoche, quien mediante un decreto ejecutivo ordenó “legitimar” los cuestionados resultados electorales municipales, en un intento por invalidar la iniciativa de ley marco que impulsa la oposición para anular los comicios del pasado 9 de noviembre en 146 municipios, de los 153 que existen en el país.
Acompañado por miles de seguidores traídos en buses de todo el país y por los 105 alcaldes electos, que le adjudicó el magistrado presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, al Frente Sandinista, Ortega insistió en que la Asamblea Nacional no tiene facultades constitucionales para anular los comicios.
El mandatario soslayó las voces de diversos sectores del país, entre ellos la Iglesia católica que demandan transparentar los resultados electorales ante las innumerables quejas surgidas en el conteo de los votos.
Ortega señaló que aunque “hipotéticamente” la iniciativa de ley para invalidar los comicios fuera firmada por 91 diputados “eso no tiene ninguna validez, porque son poderes independientes”.
La iniciativa de ley marco fue introducida esta semana por los diputados de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC) ante la Primera Secretaría de la Asamblea y se espera que sea discutida la próxima semana.
“En la Asamblea Nacional pueden decir que anulan las elecciones y eso no tiene ninguna validez”, reiteró Ortega.
“Hemos dicho que somos generosos en la victoria e implacable en el combate”, acotó el gobernante ante miles de seguidores que ondeaban banderas rojinegras en los alrededores del Hotel Hilton Princess.
EL DECRETO
Ortega señaló que para evitar que la Constitución sea “torcida”, ordenó a través del decreto número 73-2008 “reconocer la legitimidad del proceso electoral desde su inicio (…) así como los resultados definitivos que se dieron a conocer mediante la proclama de electos”.
El decreto, compuesto por cinco artículos y que será publicado en La Gaceta, señala en el numeral tres que “se rechaza de plano por ser notoriamente inconstitucional la iniciativa de ley de declaración de nulidad de las elecciones municipales formada por 41 diputados”.
El vocero del PLC, Leonel Teller, dijo anoche que los diputados continuarán promoviendo en la Asamblea el proyecto de ley para anular las elecciones.
Le recordó a Ortega que ya existen asideros legales sobre la aprobación de leyes marcos para salvaguardar la gobernabilidad del país.
ORTEGA SE LAVA LAS MANOS
En un intento por deslindar responsabilidad, Ortega acusó a la oposición, y en particular al PLC, de la violencia ocurrida en Managua y en León.
“Que no vengan a rasgarse las vestiduras, diciendo ay, ay, ay, si son ellos los que empezaron el día 10 de noviembre (cuando) se lanzaron en manifestación por las calles de Managua y empezaron apedrear a todo mundo, a todas las viviendas donde veían una bandera rojinegra se ensañaban más”, dijo Ortega.
Eso, a pesar que vídeos televisivos captaron cómo jóvenes encapuchados, con piedras, palos y armas blancas, que vestían camisas del partido de Gobierno, impidieron las dos marchas convocadas por el PLC.
POLICÍA ATADA
El Presidente explicó el origen de la actitud pasiva que tuvo la Policía en los enfrentamientos callejeros protagonizados por turbas sandinistas en las principales avenidas de la capital.
“Yo le dije a la jefa de la Policía (Aminta Granera) que no hay que disparar una sola bomba lacrimógena, no hay que disparar sobre esos manifestantes. Si la Policía hubiese decidido poner el orden en ese momento eso hubiese significado un baño de sangre (…) sobre esa gente pobre que está siendo instrumento de los enemigos del pueblo ”, expresó.