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Ripken nada jactancioso “yo sólo cumplí”
Nunca antes la capacidad humana había sido sometida a una prueba tan extensa y hasta un punto tan increíble de determinación y tenacidad, como lo hizo Cal Ripken a través de su racha de 2,632 partidos.
Durante 16 años, Ripken no hizo ni una sola pausa. No hubo dolor tan grande, ni circunstancia tan desfavorable como para obligarle a descansar. Estaba listo para jugar cada día. Y lo hizo. Además con todo el mérito como para merecer su espacio en la alineación diaria de Baltimore.
Y sin embargo, él jamás lo ha visto como algo grandioso.
“Sólo cumplí con mi trabajo. Entendía que debía estar listo para jugar todos los días, como el trabajador que va a sus labores diarias o el niño que tiene que ir a la escuela. Nunca pensé en hacer algo para la historia”, dice Ripken, en diálogo con LA PRENSA y El Nuevo Diario.
Ripken no anda con mucho protocolo. Te hace sentir como si te conociera desde años atrás. Mira directo y parece cubrirte con ese candor que emana a través de sus ojos celestes. Se toma tiempo en sus respuestas. Atiende a las personas.
Antes de iniciar la racha, ¿qué tanto sabías de Lou Gehrig? —preguntó el amigo Edgard Tijerino.
Al principio sólo sabía lo que mi papá me había contado, que era uno de los mejores jugadores. Luego en la escuela también escuché sus historias, pero una vez que estaba en la racha, decidí no seguir aprendiendo sobre él para mantener mi propio enfoque.
¿No tuviste curiosidad por estudiar la vida de Gehrig?
Sí, tenía la curiosidad, pero pensé que no me convenía adentrarme tanto en él. Pensé que lo mejor era mantener mi enfoque sobre lo que me había enseñado mi papá, que era, como jugador, presentarme al parque cada día, listo para jugar y ayudar al equipo de la mejor forma posible.
¿Creés que la racha terminó en el momento correcto?
Sí, aún lo creo. Con una racha viene mucha atención y a la vez mucha responsabilidad. En ese punto, estaba avanzando en los años, mi salud no estaba igual que antes y ya no podía presentarme ante el mánager listo para jugar. Así que ese mismo sentido de responsabilidad es el que me llevó a la decisión.
¿Te gustó el contexto en el que terminó la racha?
Sí, se terminó en una celebración. Fue algo espontáneo. Yo comuniqué a mi mánager que no jugaría, sólo diez minutos antes que el juego iniciara. Así que dejé que la gente lo notara por su cuenta, y no a través de algo preparado con anticipación, con fuegos artificiales y demás. Pero la forma en que la gente celebró me llenó mucho. Se reconoció mi actitud.