- En la última década Nicaragua ha apostado por la apertura comercial en su estrategia de inserción al comercio mundial. México, Estados Unidos, República Dominicana y más reciente la República de China Taiwán han puesto en vigencia acuerdos comerciales con Nicaragua. Azucena Castillo, gerente general de APEN, llama a fortalecer ese terreno ganado
Cuidado con las barreras no arancelarias
El sector exportador se mantiene, pese a la crisis financiera internacional, en la senda del crecimiento. Pero los desafíos y oportunidades para seguir en ese camino, e incluso poder crecer más, no son pocos.
Azucena Castillo, quien asumió hace sólo dos semanas la gerencia general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), subraya que el país debe seguir fortaleciendo su estrategia para aprovechar los mercados abiertos con los tratados comerciales vigentes, como el DR-Cafta, y en proceso de negociación como el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE).
En entrevista con LA PRENSA, Castillo habla de lo que está haciendo el sector privado y lo que debe mejorar, pero también sobre las tareas del Gobierno para acompañar este esfuerzo.
¿Qué planes trae, tomando en cuenta su experiencia en el sector público, por ejemplo, como titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) durante la administración del ex presidente Enrique Bolaños?
Tras haber trabajado durante un tiempo a favor del mejoramiento de las condiciones, las políticas y todo tipo de acciones para pavimentar esa carretera hacia el desarrollo de las exportaciones y la creación de la inversión, sobre todo del fortalecimiento del sector privado productivo, ahora estamos aquí en APEN buscando cómo complementar ese trabajo. Creo que siendo APEN la institución líder del sector privado, con una visión definida al apoyo del sector productivo y la promoción de las exportaciones, donde se conjugan esfuerzos de grandes, medianos y pequeños productores afiliados, esto se convierte en una oportunidad muy importante para contribuir a hacer de ésta, una institución estratégica, en la articulación de la gestión productiva exportadora en la cadena de valor y coordinar los esfuerzos, precisamente, del sector productivo con las agencias gubernamentales, a fin que sea traducido todo esto en políticas públicas orientadas al fortalecimiento de la competitividad, pero a la vez contestar con el esfuerzo competitividad empresarial. En ese sentido, creemos que podemos hacer una buena gestión en esa articulación, de compenetrar los esfuerzos competitividad país con competitividad empresarial, las dos cosas deben ir de la mano para tener una sinergia de los esfuerzos.
¿Pero qué medidas concretas, o qué planes tiene para APEN?
En APEN queremos apoyar a nuestros afiliados, independiente de su tamaño y sector. Ya sea en el agropecuario, industrial, agroindustrial, pesca, acuicultura, turismo —que ya incluye las artesanías— con la facilitación de los negocios de aquellos que ya pueden volar solos, por decirlo así, ofreciéndoles servicios específicos según sus necesidades. Es el caso del fortalecimiento de los frigoríficos móviles y cuartos fríos para todos aquellos que ya están exportando, estamos hablando de la industria avícola, las camaroneras, las carnes, la horticultura y todos aquellos perecederos que necesitan ese apoyo. Mientras que las Pymes orientadas a la exportación las vamos a apoyar, o las estamos apoyando, según su grado de acompañamiento, en los procesos de comercialización cumpliendo con los requisitos fitosanitarios y técnicos que se les dificultan en este momento y que son exigidos en los distintos mercados, como son los trámites, los embarques e incluso los empaques. En ese sentido, hemos abierto una oficina que la estamos poniendo ya a disposición dentro de APEN. Con los pequeños productores, que se encuentran diseminados y que no pueden quedar aislados de la cadena de valor, estamos ya trabajando de cara a su inserción en esta cadena, partiendo del apoyo que podemos darle a la asociatividad y la capacitación de las buenas prácticas productivas y también haciendo el enlace y el acercamiento con Pymes que están en mejor posición y con empresas grandes, provocando esos enjambres que son los que van a producir, a la larga, el efecto multiplicador en términos de volumen y calidad.
En concreto, queremos incidir positivamente en la solución de problemas y vínculos que enfrentan las empresas para desempeñar sus gestiones productivas y expansión de las exportaciones, a través de una participación efectiva y activa en las comisiones intersectoriales privadas para lograr sinergias y además participando en las comisiones mixtas con las instituciones gubernamentales y organismos de apoyo como el IICA y OIRSA, desde donde deberán surgir políticas y proyectos para su solución. Ya estamos trabajando, estamos viendo cómo nuestros asociados y el sector general productivo exportador, puede hacer mejor uso de las leyes existentes, facilitarles el conocimiento como en el caso de las exenciones fiscales que ayudarían mucho en términos de eficiencia productiva a la industria, a la agroindustria, a las Pymes sobre todo. Para eso nos hemos sentado con el Ministerio Agropecuario y Forestal y el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, y otras instituciones que somos homólogas en ese trabajo.
El sector exportador marcha con un crecimiento arriba del 30 por ciento, pero algunos dicen que la crisis financiera internacional podría afectarlo.
Todo lo que has dicho tiene una connotación en los efectos finales que uno espera de la producción, de las exportaciones y del crecimiento como país. Sin embargo, en cuanto más apremiantes son esas premisas que nos están anunciando, más debe ser el esfuerzo del sector exportador y del sector productivo para compensar, por el lado de una baja de los precios, con una mayor productividad o con otro tipo de estrategia que sería diversificar más los mercados o agregarle valor a esos productos que estamos exportando como productos básicos.
Usted menciona la necesidad de diversificar mercados. ¿Hacia dónde debemos mirar y por qué?
Creo que en la apertura Nicaragua ha ido aprendiendo las oportunidades y las diversas culturas con las que debemos de trabajar donde nuestros productos son bien aceptados. De cara a Estados Unidos el propio mercado ha estado enfocado en el mercado de los estados de California y la Florida, algunos otros también, pero son 50 estados (en EE.UU.), donde algunos países ya han logrado conocer que existen comunidades y mercados potenciales que a duras penas hemos ido experimentando. La ventaja que tenemos para entrar a esos nichos de mercados internos es el propio DR-Cafta, yo creo que está en el mejor interés tanto de Estados Unidos como de Nicaragua, explorar esas oportunidades. Pero también otros mercados en el marco de las negociaciones con la Unión Europea (para un Acuerdo de Asociación con Centroamérica), nos abre otro abanico de oportunidades donde creemos que podemos crecer a un ritmo más acelerado. Cuando te digo la Unión Europea, además de España y Alemania con que hemos estado trabajando, hay otros mercados que tienen nuevas perspectivas de su integración en la Unión Europea, como serían los países de Europa Central que estarían teniendo acceso a otro tipo de mercado, beneficiándose con productos de calidad y tal vez con mayores ventajas en precios, ya que nuestros productos son competitivos al entrar ahí en preferencias arancelarias y por la eficiencia que nos da nuestra mano de obra abundante y la fertilidad de las tierras. Después tenés el mercado de Taiwán, demasiado importante por su capacidad y difícil por su distancia, pero creo que existen las formas de trabajar y lo peor que podemos hacer es darle la espalda a los esquemas de apertura que se han trabajado. Con Taiwán hay capacidad sobre todo en lo que es transferencia de tecnología y atracción de inversiones para sembrar y producir, pero también para atender las necesidades de servicios que requieren las empresas taiwanesas. También hay otros mercados incógnitos como la China.
Pero también hay que entrarle a la parte productiva nacional
Sí. Está la parte de los no tradicionales a los que debemos empezar a darle valor agregado. Pero también en los no tradicionales hay una gama de productos que hemos identificado, donde tenemos capacidad de empezar a diversificar nuestra producción, ahí en los no tradicionales se ha visto un incremento de los precios. Ése es un esfuerzo obviamente que no se puede hacer tan fácil como lo estoy diciendo, pero desde ya como sector privado a través de APEN estamos trabajando en eso porque se inicia desde la asociatividad de los productores que se pueden ir engranando con las Pyme y con los grandes productores para ver las capacidades en cada etapa de la cadena productiva. Pero es una tarea, así como el sector privado tiene que encender su motor a su mejor conveniencia ante esta crisis que estamos enfrentando, también tendría que ver cómo el Gobierno va a trabajar en facilitar estos negocios con esa agenda complementaria que amerita la agenda de apertura que se ha venido llevando a cabo. Una agenda complementaria en términos de dotarlo de la infraestructura que se requiere a nivel interno, estamos hablando de los puertos, las carreteras, los caminos y de los marcos jurídicos que le den apoyo y transparencia al inversionista, incluidos los pequeños productores.
¿Es el sur, en particular Venezuela,hay un mercado posible?
Digo que sí. Todo mercado, si ofrece las garantías y la transparencia para que los agentes privados, que son los llamados a utilizar esos mercados, respondan con competitividad… Con Venezuela desde los noventa se firmó un acuerdo de alcance parcial para las complementariedad de las ofertas exportables, a partir de 2006 se ha experimentado un crecimiento de las exportaciones que pasaron de 2.6 millones a 6.28 millones de dólares. Sin embargo, el mercado de Venezuela hay que verlo en un acercamiento con la Comunidad Andina para desarrollar esquemas regionales, donde el sector privado participe para asegurar la integridad de sus intereses; eso podría generar esas relaciones con el sur. Con Chile, por ejemplo, estábamos a punto de cerrar negociaciones para un acuerdo comercial que se interrumpieron. De cara al Sur considero que cerrar con Chile sería de mucho provecho para la complementación económica y del acercamiento del Sur a partir de un buen polo como socio comercial, ya que siempre hay que tomar en cuenta las perspectivas de transferencia tecnológica que nos representan los socios comerciales y su calidad de inversión, hablando entre socios privados.
Se requiere también un esfuerzo del sector público. Hay muchas quejas de trámites y controles del mercado de divisas que impera en Venezuela.
Por eso te digo que es factible toda relación y es bienvenida toda relación, en este caso con Venezuela, pero el sector privado necesita garantizar esa reciprocidad en un marco de transparencia y de garantías para sus negocios. Nicaragua necesita ofrecer un mercado grande a los empresarios venezolanos y nosotros tener allá una recepción. Después existen las relaciones de Gobierno a Gobierno, que son muy importantes, porque es entre gobiernos que se habla para dar facilidades a los sectores.
Como ex Ministra de Fomento, Industria y Comercio, Azucena Castillo sabe que el comercio no sólo depende de reglas claras en temas de acceso a mercado, es decir en las condiciones para poder exportar e importar, sino además de otros temas igualmente importantes como las barreras no arancelarias, en las que se pueden convertir los requisitos sanitarios y fitosanitarios.
Por ello, es clara al recomendar a los negociadores de Centroamérica para un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) saber negociar a todos los niveles.
Castillo indica que un Acuerdo de Asociación con los europeos, que incluye un Tratado de Libre Comercio (TLC), representa la posibilidad de mejorar las relaciones con el viejo continente, un mercado de más de 500 millones de consumidores, el tercero en importancia para las exportaciones de Nicaragua, después de Centro y Norteamérica.
Pero acto seguido subraya: “Tenemos que ver los retos que significa ir contestando a las exigencias y los requisitos de un mercado quizás más exigente que Estados Unidos. Vemos los requisitos en productos como la carne, la cual entra desde hace más de 40 años al mercado de los Estados Unidos, cumpliendo sin ninguna dificultad con sus condiciones. Sin embargo, Europa tiene un nivel más alto de sus normas fitosanitarias y, ahí como país debemos estar muy atentos de ver que esos requisitos fitosanitarios no se nos conviertan en obstáculos a la exportación”.
Castillo recomienda que en un acuerdo con la UE, cuya sexta ronda de negociaciones se realizará en enero del 2009 en Bruselas, se deben priorizar productos como el azúcar, la carne, los lácteos, los bananos e incluso otros como la miel de abeja, que representan parte de la aún incipiente diversificación de la oferta exportable de Nicaragua.