El magnesio es uno de los minerales que viene de la comida, y juega un papel importante en el cuerpo. Sin embargo, un buen porcentaje de la población, aún personas quienes se consideran bien nutridas, no consumen suficiente para cumplir con los requisitos establecidos por los expertos en nutrición.
El magnesio ayuda en el mantenimiento de la funcionalidad de los músculos, los huesos, los nervios, en el metabolismo de la proteína, en la inmunidad y es sumamente importante en el control de la glucosa y en el control de la presión de la sangre.
Deficiencias del magnesio son comunes en la población en general, y más todavía en pacientes con diabetes, unas de las enfermedades más comunes en Nicaragua, en personas que toman mucho alcohol, en gente de la tercera edad, en enfermos con diarrea, y en personas tomando ciertos medicamentos.
Muchos estudios sugieren que la deficiencia del magnesio contribuye a las enfermedades cardiovasculares y a las arritmias cardiovasculares.
¿Cuáles son las comidas cultivadas en Nicaragua que brindan una buena cantidad de magnesio? La linaza, sobre la cual escribí la semana pasada, es una. Otras son verduras de verde oscuro como la espinaca, los bananos, el aguacate, las semillas de marañón, los frijoles, la soya y el tofu (queso de soya), semilla de ajonjolí y granos no refinados.
En cambio, los granos refinados no son buenas fuentes de magnesio ni de otros nutrientes porque al procesar los granos para hacer harinas blancas o arroz blanco, se les quita el germen, lo cual contiene el magnesio y muchos otros nutrientes esenciales.