Los ministros de Agricultura de la Unión Europea (UE), que se reunirán hoy y mañana en Luxemburgo, continuarán las negociaciones para reformar la Política Agrícola Común (PAC), con el fin de propiciar un acuerdo para el mes de noviembre.
El Consejo de Agricultura y Pesca de la UE seguirá las discusiones sobre la revisión o el llamado “chequeo médico” de la PAC, aunque en esta ocasión serán sobre todo contactos bilaterales para acercar posturas ya que, según varias fuentes, los países están aún muy distantes y parece complicado un pacto.
Por otro lado, productores europeos de leche anunciaron que se concentrarán hoy frente al edificio del Consejo para pedir a los ministros que tomen medidas que garanticen un precio justo para los ganaderos.
La PAC absorbe la mitad del presupuesto comunitario, 55,800 millones de euros al año (España el segundo receptor, con más de 6,900 millones para agricultura y pesca).
Desde septiembre, se intensificaron los trabajos sobre la reforma y se han celebrado “grupos de alto nivel” en los que ha quedado de manifiesto que hay “pocos avances” porque los países no se mueven de sus posiciones, según fuentes comunitarias.
Según la presidencia francesa de la UE, los asuntos abiertos son: el futuro de las cuotas lecheras; las medidas de intervención en el mercado; la modulación o recorte de ayudas agrícolas para reforzar el desarrollo rural.
¿FIN DE REGULACIÓN Y SUBSIDIOS?
En el caso de las cuotas lecheras, Bruselas propone suprimirlas en 2015 y entre tanto, aumentar esos cupos gradualmente (uno por ciento en cinco años) para acostumbrar al sector a la desregulación del mercado.
Un grupo numeroso de países, liderado por Alemania, rechaza las propuestas de la CE en ese sentido.
En el anterior Consejo, España defendió que hay que ser prudentes antes de tomar cualquier decisión que pueda tener alcance para el mercado lácteo, debido a la situación delicada de los precios.
Otro punto en el que hay desacuerdo es la llamada “modulación”, como se conoce el recorte de subvenciones agrícolas directas para trasvasar ese dinero a otras políticas en el campo, las de desarrollo rural (cofinanciadas por la UE y los países).
Actualmente ya se aplica esa reducción al 5 por ciento de las ayudas y Bruselas pretende elevar el recorte hasta situarlo en el 13 por ciento para los productores que perciben subsidios por más de 5,000 euros; proyecta rebajas superiores para los que obtienen primas por más de 100,000 euros.
Muchos países, entre ellos España, han defendido que la modulación sea inferior a la que plantea la CE.
Por otro lado, los ministros hablarán sobre el nuevo plan de ayuda para fomentar el reparto gratuito de frutas y verduras en las escuelas.