- Cartas al Director
Futuro
“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”.
Rechazo a Ortega
No hay país de Iberoamérica donde la posible presencia del presidente Daniel Ortega no suscite movimientos de protesta y de repudio. La acusación contra Ortega que presentó públicamente su hijastra, Zoilamérica Narváez, se agrava por la persecución desatada en Nicaragua contra las organizaciones feministas, que reclaman igualdad de derechos y de géneros.
Otro tanto ocurre con los derechos de reunión, asociación y de expresión, que pretende coartarlos, alegando supuestas e inexistentes operaciones de “lavado y triangulación de dinero”. Los que cometen esa triangulación son los que utilizan las instituciones del Estado, para desviar las transferencias presupuestarias, como es el caso de los 388 millones de córdobas para beneficio de Alba-Caruna.
¿Cuándo investigará esto el fiscal Julio Centeno Gómez?
Eleonora Carrasco Peña
¡Peligro!
Los acontecimientos vandálicos ocurridos el pasado mes de septiembre en las ciudades de León y Managua nos han indicado la grave amenaza y el peligro inminente de consecuencias fatales que pende sobre la familia nicaragüense.
Bajo ningún término se puede permitir que grupos irresponsables y fanáticos ataquen a otros grupos indefensos y pacíficos, sobre todo que son mayoritariamente jóvenes, simplemente por expresar ideas, opiniones y desacuerdos contra el sistema actual. Lo más inmoral y degradante es que en estos actos ilícitos participen diputados, representantes del partido de gobierno, abogados, técnicos, profesionales y hasta candidatos a cargos de elección popular.
La flagrante violación y atropello a los derechos humanos de los nicaragüenses no puede quedar impune. Es momento que se aplique y cumpla la ley. Todos los que no estamos de acuerdo con esta barbarie, que seguramente somos la mayoría, debemos de protestar enérgicamente y no dejar solos a las víctimas de tan vergonzosa y vulgar acción ante los ojos de toda la comunidad, nacional e internacional.
Es terrible que los que pregonan amor, paz y reconciliación, demuestren todo lo contrario y manifiesten odio desmedido y actitudes salvajes, como las que nítidamente pudimos apreciar en los medios de prensa y televisivos, que se comporten como salvajes y turbas fanáticas, sin razón y sin ningún ápice de tolerancia hacia los contrarios, como si fueran sus enemigos y no ciudadanos nicaragüenses, atacando y agrediendo sin compasión a gente indefensa y, el colmo, niños, jóvenes y adolescentes, con furia ciega y desmedida, sin importarles las lesiones que pudieran causar, tanto físicas como síquicas.
Es triste y deplorable que los que criticaron a la Guardia de Somoza, a las hordas nicolasianas y a los terribles “orejas”, se comporten peor que ellos, y en este siglo XXI no permitan la libertad de expresión, un derecho que en especial a los nicaragüenses nos ha costado tanta sangre, dolor e incertidumbre. No tiene nombre que quienes hablan en nombre del pueblo atacan y lesionan a otros de su mismo pueblo; no tienen justificación que quienes siendo representantes de todos u ostentando cargos de elección popular, no sean capaces de escuchar y menos tolerar a los que no piensan como ellos e irrespetando y violando la ley actúan como cavernícolas; no tiene aceptación lógica ni sustento moral que una minoría resentida, acomplejada y vulgar, vuelva a colocar a Nicaragua en el mundo, como un sitio de terror y opresión, donde crece vertiginosamente, peor que las amenazas de huracanes y de terremotos, el peligro inminente de un estallido social o una guerra civil.
Manuel de Jesús Sánchez-Berríos
Reconstruir Nicaragua
Quiero felicitar al señor Juan Lorenzo Holmann por su artículo publicado el pasado 20 de octubre titulado “Un tema y un momento para reflexionar”. La verdad es que a veces a los nicaragüenses parece que no nos importara lo que está sucediendo en el país y verdaderamente éste es el momento de reflexionar, de despertar y no dejar que sigan dándose esta serie de violaciones a nuestros derechos y sobre todo a la democracia del país, este gobierno ha venido pisoteando a Nicaragua desde el comienzo.
Como ciudadanos y hermanos que somos tenemos que luchar por la democracia, y reconstruir a nuestro país con valores de paz.
Mayerling Geraldine Esquivel Luna
Contra la dictadura
Recientemente los nicaragüenses pudimos apreciar nuevamente en el caso de Cinco, como los grupos de “paz y reconciliación”, volvieron a usar sus puños, sus patadas, sus garrotes para de nuevo golpear a la gente que está siendo llamada por crímenes, que sólo la Fiscalía conoce. Es lamentable ver cómo hay gente que se presta al juego del binomio Ortega-Murillo, para golpear a otro nicaragüense. Y no sólo para golpear, sino para robar como fue víctima el divulgador del Cenidh, Héctor Calero, que estaba tomando las fotos frente al edificio del Ministerio Público. A Calero no sólo le quitaron la cámara, sino que también lo golpearon, junto al periodista del Canal 12, Camilo Calero.
Es lamentable que por un lado los nicaragüenses paguemos miles de dólares, para que Ortega-Murillo se presenten en tarimas llenas de flores, haciendo pensar que están en favor del amor y la reconciliación, y por otro lado, siempre con nuestro dinero, le estén pagando a gente para que insulten, golpeen y ahora hasta roben a la ciudadanía.
Otro hecho lamentable fue ver a la Policía riéndose de la gente del Cenidh cuando esta pidió ayuda para que no les siguieran agrediendo, y cómo fueron tan enérgicos cuando se les llamó a invadir una propiedad (El caso de Cinco) por un invento de la Fiscalía, que todavía no se sabe cuál es el delito. En este caso estaban como 100 policías, y como 50 andaban todo tipo de instrumentos para demoler las entradas. Esa eficiencia fue la que se guardaron ante el Cenidh.
He escuchado sobre lo que fue la dictadura de los Somoza, pero ahora siento que estoy viviendo una peor. El binomio Ortega-Murillo debería recordar que: “El pueblo unido, jamás será vencido”.
Julio César Rostrán Rizo
Transporte urbano
Con frecuencia se lee en los periódicos o se ve en las noticias de TV, la gran cantidad de accidentes que provocan los buses en las calles de Managua. Hemos visto cómo niños, mujeres y ancianos están siendo víctimas de la imprudencia que tienen los conductores para manejar estos buses. Es notorio que estos conductores que pertenecen a diferentes cooperativas compiten entre ellos por pasajeros, aun cuando esta competencia ponga en riesgo la vida de las personas. Adicionalmente cuando un accidente ocurre no hay ningún seguro de vida que cubra la atención de las víctimas.
Una de las causas de estos accidentes es el exceso de velocidad y otra la falta de control de parte de la Policía de Tránsito. También la falta de normas de regulación de parte del Ministerio de Transporte o la Alcaldía, las cuales no regulan el número de veces de rutas completadas que un bus debería de cumplir en un día conforme una velocidad adecuada a la ciudad, que no pase de 45 km/h. La Policía tiene que ser más exigente con los trámites de licencia para manejar estos buses, porque es notorio que muchos de los conductores no tienen ni el mínimo conocimiento básico vial, y además maltratan a los pasajeros y ponen en riesgo sus vidas.
Una solución sería que el sistema de transporte no sea manejado por diferentes cooperativas, sino por una empresa responsable, estatal o privada. De esta manera la empresa que daría el servicio de transporte no necesitaría competir en las calles a altas velocidades por los pasajeros, lo que ayudaría también a mejorar el servicio y la calidad de los buses, una vez que la empresa haga rentable el negocio al brindar mejores unidades y seguridad vial. Además esto atraería nuevos pasajeros que actualmente prefieren usar los taxis por tener menos riesgos, al menos durante las horas del día.
Marvin Sánchez
Embajador en Jinotega
En días pasados el señor Embajador de Colombia, Antonio González Castaño, visió la ciudad de Jinotega con motivo de las celebraciones del 117 aniversario de esta ciudad. El Embajador colombiano llegó a esta cabecera departamental del norte de Nicaragua, para compartir con nuestro pueblo la celebración del aniversario jinotegano.
En ese alegre evento popular, el diplomático González Castaño se identificó mucho con todos los presentes y al parecer se sentía como un hijo más de Jinotega.
Muchas personas saludaron al señor Embajador de Colombia y lo invitaron a que siga conociendo más lugares de Nicaragua
Salvador Pérez González