- Los Medias Rojas vienen desde atrás como una fotocopia de los últimos playoffs
La magia que acompañó a los Rays de Tampa Bay a lo largo de toda la temporada está siendo eclipsada en la recta final por la mística ganadora de los Medias Rojas de Boston, los que se han convertido en especialistas en levantarse de la tumba. Anoche lo hicieron una vez más, al imponerse 4-2 para provocar el séptimo y decisivo juego en la serie de campeonato de la Liga Americana.
Jason Varitek, quien ha pasado apagado la mayor parte del año, tuvo uno de sus esporádicos chispazos en el mejor momento imaginable, al disparar un jonrón en el inicio del sexto episodio que rompió un transitorio empate a dos carreras y dirigió a Boston a la victoria.
David Ortiz empujó otra valiosa carrera en esa misma entrada, con una línea de hit al bosque central que llevó al plato a Coco Crisp, en respaldo del estelar abridor Josh Beckett, quien aun sin alcanzar la brillantez de otros playoffs, anoche le dio a Boston cinco sólidos innings.
La ventaja de dos anotaciones lograda en el sexto fue protegida con una gran fiereza por el bullpen de los Medias Rojas, sin permitir hit en las últimas cuatro entradas. Hideki Okajima tiró dos innings, Justin Masterson se encargó del octavo episodio y Jonathan Papelbon le puso el punto final en el noveno.
SEGUNDO TRIUNFO EN FILA
Ésta fue la segunda victoria en fila de los Medias Rojas, mientras Tampa Bay está viendo escapar la posibilidad de viajar a su primera Serie Mundial.
Hasta el séptimo inning del quinto juego de la serie, Boston era un equipo desahuciado que estaba a punto de ser eliminado al perder 7-0 con únicamente nueve outs por delante.
Sin embargo, David Ortiz encendió el switch que le está dando la voltereta a esta serie, con un jonrón de tres carreras que encabezó una sensacional arremetida y los Medias Rojas ganaron 8-7, salvándose de la eliminación.
Anoche, con más calma, resolvieron el sexto juego para nivelar la serie 3-3.
POR TERCERA VEZ
Boston está levantándose por tercera vez en los últimos cuatro años de una serie que perdían 1-3.
En el 2004 lo hicieron ante los Yanquis. El año pasado lo repitieron contra los Indios.
Y hoy llegan como favoritos al duelo que decidirá al representante de la joven liga en el Clásico de Octubre, frente al campeón de la Liga Nacional, los Filis de Filadelfia.