- Boston tratará de amargar de nuevo a Tampa Bay
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Dos noches después de haber apreciado a Boston como un equipo frío, inteligente y con una paciencia incomparable para lidiar con la adversidad, y esperar el momento preciso de asestar la estocada, los Rays de Tampa tienen ahora frente a su público la más severa prueba de carácter, si es que en definitiva desean darle rasgos realistas a su sueño de atrapar la gloria de octubre.
El inspirado equipo, que mostró a través de toda la campaña, y también en los play offs, la convicción necesaria para superar cualquier circunstancia, espera finalmente darle el tiro de gracia a los Medias Rojas, el obstinado plantel que cada vez se resiste con mayor determinación a salirse de la postemporada, y que planea probar que tiene de su lado la inspiración, después del milagroso éxito del jueves.
Los Rays vuelven a su estadio, el Tropicana Field en San Petersburgo, Florida, donde construyeron el mejor balance de las Grandes Ligas como locales con 57-24. Donde ganaron siete de los nueve duelos que tuvieron ante Boston.
Y movidos por la urgencia de una victoria que los lleve a la Serie Mundial, esperan disipar las dudas que han emergido tras la ventaja de 7-0 que se les escurrió.
El problema es que los Medias Rojas reaccionan con mayor ferocidad cuando les ponen la soga al cuello. En esa circunstancia, no fallan. Le voltearon la serie (1-3) de 1986 a California.
Le hicieron lo mismo a los Yanquis (0-3) en el 2004 y repitieron la dosis a Cleveland (1-3) el año pasado. Ahora planean hacerle lo mismo a los Rays, quienes se habían colocado a sólo cuatro outs del clásico de octubre.
James Shields, un derecho que es más pitcher que tirador, subirá a la colina por Tampa. En la campaña registró 14-8 y ostenta 1-1 y 3.29 en el play offs. Aunque perdió en el duelo inicial.
Su rival es Josh Beckett, quien viene de un difícil 12-10 en la temporada y ha pasado a un penoso 0-0 y 11.57 en sus últimas dos salidas, pero ha sido un legítimo as en el pasado, como lo prueba su récord de 6-2 y 1.70 en esta etapa.
De manera que mientras los Medias Rojas tratan de demostrar que efectivamente no estaban muertos y que la victoria del jueves no fue sólo la extensión de su agonía, el equipo de Tampa intentará probar que tiene el carácter suficiente para sobrellevar este momento, en el que sólo los equipos aguerridos y firmes de ánimo logran prevalecer.