- Debido a la crisis financiera internacional, sostiene director del organismo
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La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advierte que la crisis financiera no debe llevar a los gobiernos de los estados más ricos a reducir las ayudas a la agricultura de los países en desarrollo.
En un comunicado de prensa divulgado ayer en Roma, el director general de la FAO, Jacques Diouf, asegura que unas posibles medidas proteccionistas para el comercio de los más poderosos podrían incrementar el riesgo de una nueva crisis alimentaria para el año próximo.
“Sería una desgracia si esto sucede y se evapora la voluntad política movilizada recientemente hacia un mayor apoyo para la agricultura de los países en desarrollo”, apunta Diouf.
Según el director general de la FAO, si el año pasado fue “malo” en términos alimentarios —con 75 millones de nuevos pobres—, el próximo puede ser “peor”.
La organización alimentaria teme que el enfriamiento de la economía mundial traiga un recorte en las plantaciones y las cosechas que, a su vez, ocasione una subida de los precios de alimentos básicos como los cereales, que puedan convertirse así en inaccesibles para los más pobres.
“Los préstamos, la ayuda oficial al desarrollo, las inversiones directas del extranjero y las remesas que envían los emigrantes podrían verse amenazados por un agravamiento de la crisis financiera”, incide Diouf.
RECUERDA COMPROMISOS ASUMIDOS EN JUNIO
El responsable de la FAO apela al espíritu colaborador que los gobiernos y los líderes mundiales demostraron en la Conferencia de Alto Nivel de Seguridad Alimentaria Mundial, celebrada el pasado junio en Roma, donde se habló de combatir de forma conjunta la subida de los precios de los alimentos.
“La crisis financiera mundial no debe hacernos olvidar la crisis alimentaria. La agricultura necesita atención de forma urgente y continua para lograr que el hambre y la pobreza rural pasen a formar parte de la Historia”, incide Diouf.
Todo a pesar de que el último informe de la organización de Perspectivas de cosechas y situación alimentaria prevé una cosecha récord de cereales para 2008, buenas perspectivas que propician una bajada de los precios de los productos básicos que, sin embargo, no ha conseguido aliviar la situación de hambre.
Aunque la FAO prevé que la producción de cereales aumente un 4.9 por ciento este año, unos 36 países del mundo necesitarán la ayuda externa, como resultado, entre otros motivos, de los conflictos o de la continua subida de precios a nivel local.
PRECIOS DEL ARROZ SE MANTENDRÁN ALTOS
Los precios del arroz en los mercados internacionales se mantendrán altos el próximo año debido a que los mayores países productores han restringido sus exportaciones, anunció entretanto el International Rice Research Institute (IRRI).
El IRRI, con sede en Manila, estimó que la producción mundial total llegará en 2008-2009 a los 432 millones de toneladas, un pequeño aumento del 1 por ciento respecto a los 428 millones de toneladas del año pasado. La institución atribuyó esta alza al millón de hectáreas adicionales que se destinarán al cultivo del grano en todo el mundo.
El precio del arroz se disparó a principios de año por la mayor demanda, un petróleo cada vez más caro, los efectos del cambio climático y la gradual desaparición de los arrozales en Asia, una de las mayores zonas productoras del grano.