Además del tiempo, la impuntualidad nos hace perder recursos
Indagaba por internet sobre los problemas económicos, sociales y culturales que rigen la conducta del planeta Tierra, y “descubrí” que no somos los únicos que padecemos de un antivalor como es la impuntualidad, sino la generalidad de América Latina y para muestra algunos botones:
El presidente Alan García, el 1 de marzo del presente año, solicitó a todos los peruanos que pusieran sus relojes a las 6:00 p.m. en punto, donde iniciaba la campaña, denominada “Perú, la hora sin demora”, criticando a su antecesor el ex presidente Alejandro Toledo (2001-06), considerado un tardón empedernido, quien solía llegar tarde a las cumbres presidenciales e incluso llegó tarde a la toma de posesión del presidente García.
El ex Presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez (octubre de 2003) intentó una cruzada similar con miras a terminar con la famosa “hora ecuatoriana”, que consistía en llegar con retraso de una, dos y hasta tres horas a las citas oficiales, de negocios, deportivas y hasta citas amorosas, señalando, además, que ese mal causaba pérdidas de 2.3 millones de dólares anuales a su país.
Tengo una compañera de trabajo que tuvo la posibilidad de estudiar en Alemania y me señalaba que los docentes en sus clases llegaban 10 minutos, antes de comenzar la clase, en cada aula había un reloj y que los estudiantes percibían que el profesor siempre, reitero siempre, estaba al tanto del reloj y a la hora en punto, concluía sus clases como correspondía, sin sofoques, ni dejando “…lo que no dio tiempo queda como investigación ¿?…” Nota: Alemania se afianza como locomotora del crecimiento económico en Europa. En el primer trimestre de 2007, el PIB germano creció un 3.6 por ciento en tasa interanual.
¿Qué hacer con nuestra “hora nica”?, ¿seguir siendo impuntuales? En Nicaragua, en el 2007, el crecimiento real de la producción fue más moderado, de un tres por ciento en comparación con un 3.7 por ciento en 2006, lo que se tradujo en un aumento de un 1 por ciento del PIB por habitante. Estimados lectores, hagamos la diferencia, empecemos a la hora que corresponde, no perdamos tiempo. ¿Cree usted que pueda a partir de hoy, sí usted mismo, no mire hacia atrás, dar el ejemplo a sus compañeros, subordinados, autoridades? De lograrlo, muchas cosas mejorarán en su vida personal y laboral y por ende Nicaragua.