- Feministas protestaron frente a Presidencia hondureña por presencia de Ortega en cumbre regional
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El presidente Daniel Ortega tuvo que entrar ayer a escondidas y por un portón trasero a la sede de la Presidencia hondureña en Tegucigalpa, donde el mandatario había viajado para asistir a una cumbre regional, porque un grupo de integrantes del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla protestaba con mantas y pancartas frente al edificio en contra de la presencia de éste en la cumbre.
Mientras dignatarios centroamericanos llegaban ayer a la sede de la Presidencia hondureña y eran recibidos de forma oficial, Ortega, quien llegó con casi hora y media de retraso, a las 12:20, ingresó por un portón posterior, opuesto al lugar de la protesta, y ni siquiera saludó a una formación de cadetes que le esperaba.
Las mujeres, aproximadamente una veintena, protestaban contra Ortega por la denuncia de abusos sexuales contra su hijastra Zoilamérica Narváez, aunque recientemente ésta retiró el caso que se ventilaba en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
INTENTARON EVITAR PROTESTA
En principio, militares y policías intentaron bloquear a las manifestantes con un microbús atravesado frente al portón principal de la Casa Presidencial.
Un coronel del Ejército hondureño insistía en que se aumentara el bloqueo con más autobuses, pero un oficial de la Policía abogó porque se dejara protestar a las feministas, que continuaron con su acción sin que se produjeran incidentes.
El Movimiento Visitación Padilla también protestó contra Ortega el 25 de agosto pasado, cuando el gobernante asistió a la adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
CUMBRE DEL SICA
Ortega viajó ayer a Tegucigalpa para asistir, junto a los otros presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), a una cumbre en la que los líderes analizaron la seguridad regional, la unión aduanera y los efectos de la crisis financiera en EE.UU., entre otros asuntos.
La reunión se celebró en la Casa Presidencial en Tegucigalpa con la participación de cinco gobernantes y un vicepresidente, además de otros dignatarios de los países miembros del SICA.
Los presidentes aprobaron un plan de fortalecimiento comercial y líneas de crédito para afrontar la crisis financiera internacional surgida en Estados Unidos.
El acuerdo quedó plasmado en una de las dos declaraciones que firmaron los gobernantes al término de la cumbre.
Una de las declaraciones es La unión de Centroamérica: el camino de la integración y la otra, de carácter especial, sobre la crisis financiera mundial.
En este último documento, los presidentes instruyeron a los ministros del área de integración económica “estudiar y elaborar las medidas e instrumentos que sean necesarios para fortalecer y aumentar el comercio intrarregional de bienes como un medio valioso para contribuir a paliar en la región los efectos de la crisis económica y financiera internacional”.
La declaración añade que, además, “el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) proveerá líneas de crédito para los bancos centrales de los países miembros fundadores, bajo las modalidades de líneas de crédito contingentes y facilidades de depósitos compensatorios, y continuará apoyando el sistema financiero local de los países de la región”.
Los países fundadores del BCIE son: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, mientras que Panamá, Belice y República Dominicana son socios beneficiarios y Argentina, Colombia, España, México y Taiwán son socios extrarregionales.
Esta iniciativa, que involucra al BCIE, fue propuesta en la cumbre por el Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, según indicó él mismo durante la rueda de prensa final.
En la declaración sobre la integración centroamericana, los gobernantes aprobaron los fundamentos que sustentarán la planificación que asegure al proceso integracionista “un rumbo irreversible de progreso y consolidación”.
También instruyeron a los consejos de ministros sectoriales del SICA preparar “a la brevedad” su respectivo plan plurianual, con el objeto de “garantizar a partir de enero de 2009 el desarrollo equilibrado y armónico de los sectores económico, social, ambiental, cultural y político” del bloque regional.