Tras siete años de guerra, las Fuerzas Armadas estadounidenses han pagado en el último periodo fiscal centenares de millones de dólares para reclutar soldados y retener las plantillas de mandos y tropa.
Según estadísticas obtenidas por la agencia de noticias AP, el Ejército y la Infantería de Marina pagaron casi 640 millones de dólares en el año fiscal concluido el martes para reclutar a la tropa.
El Ejército y la Infantería siguen llevando la carga mayor en las guerras de Irak y Afganistán, aunque los reclutas fueron atraídos con incentivos que pueden sumar hasta 40 mil dólares por cabeza. En total, los incentivos de reclutamiento y la promesa de miles de dólares más en estudios universitarios, encarecieron las bonificaciones de ambas armas en un 25 por ciento sobre los totales del año pasado.
El dinero (especialmente en estos tiempos de crisis económica) ha demostrado ser un eficiente medio de reclutamiento, pese a que el número de muertes estadounidenses en Irak superó los 4 mil 100 y aumentó la violencia insurgente en Afganistán.
“Este dinero ayuda a elevar la moral en la tropa, exclusivamente integrada por voluntarios”, dijo el vocero del Ejército, Paul Boyce. “Reclutamos no solamente al soldado o la soldado, sino a su familia, y este dinero es importante para ellos”.
De paso, esta semana se reveló que el Departamento de Defensa de Estados Unidos destinará 300 millones de dólares para promocionar su imagen en Irak.
Según publica The Washington Post (difundidas en español por el diario El País, de España), EE.UU. pagará a contratistas privados durante los próximos tres años para producir programas de entretenimiento, anuncios de servicio público e informaciones varias con el esfuerzo de “captar e inspirar” a la población local en los objetivos estadounidenses y el Gobierno iraquí.