- Los cinco equipos X-tremos viajaron hasta Granada. Sobre las aguas del lago, las chicas demostraron más destreza que sus compañeros
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El gran Lago Cocibolca fue el principal protagonista del segundo reto del Desafío X-Treme: competencia intercolegial, organizada por el suplemento juvenil Aquí Entre Nos del Diario LA PRENSA.
El pasado sábado, Los Huracanes, del Francés; Los Halcones, de La Salle; Los Furiosos, del Calasanz; Los Guerreros, del Juan Pablo II y Los Pumas, del Pureza, se armaron de remos y lucharon por llegar a la meta, navegando por las aguas.
En esta ocasión, y a diferencia del reto de la semana pasada, los participantes pusieron a prueba su fuerza y su destreza de manera individual, en una mañana cargada de risas, caídas y chapuzones.
Antes de iniciar el reto, Máximo Bonilla, gerente general de Mombotour Nicaragua, explicó la mecánica de la competencia.
“Va a haber un punto A y un punto B en medio del lago. Primero tienen un tiempo para ambientarse al kayak, ver la forma en la que van a remar. Luego se van a ubicar en un punto de partida y van a remar hasta llegar a la meta”, expresó Bonilla.
AL AGUA
Después Jairo Cortez, uno de los guías, les explicó a los participantes cómo debían manejar los remos para realizar los diversos movimientos.
A las mujeres les asignaron los kayak más grandes; a los varones los más pequeños, que aunque permiten agarrar mayor velocidad y hacer quiebres más rápidos, son más inestables en el agua.
Al parecer el clima estuvo de parte de los chicos, pues no hubo mucho viento y la ausencia de olas les fue bastante favorable a la hora de recorrer los casi 800 metros en la competencia.
Ya en el agua, a algunos se les hizo difícil llegar a la línea de salida y al principio Los Pumas, del Pureza, parecían no tener velocidad; aunque, en general, fueron los hombres quienes sufrieron la mayor inestabilidad de los botes.
A lo lejos, David Mendoza, del Francés, parecía recuperar la velocidad; sin embargo, Beatriz Baltodano, su compañera, perdió la dirección muy cerca de la meta.
“Iba de primera, pero es que me desvié y entonces perdía mucho tiempo”, explicó Baltodano, quien corrió con mejor suerte que Cristopher Huerta, del Pureza. Este último remó y remó, pero al final su bote se giró y cayó al agua.
De regreso a la costa, Jonathan Leonés, del Calasanz, también se dio un chapuzón.
BARRAS FLOTANTES
Pero los chicos del Juan Pablo II, los campeones de La Jungla en paintball estuvieron muy bien acompañados. Su séquito de animadores no dudó en rentar un par de lanchas para ver de cerca la competencia; pero los familiares de Los Pumas, del Pureza, no quisieron quedarse atrás e hicieron lo mismo, aunque llegaron cuando la contienda estaba por culminar.
“Fue una experiencia bien bonita, pero un poco dolorosa, me duelen las manos”, dijo Alondra Alvarado, de La Salle, aunque se siente satisfecha porque ha compartido más con sus compañeros y su pareja.
La práctica era crucial. Para José Carlos Tejada, del Juan Pablo, lo más difícil fue mantener la dirección, “porque te ibas de un lado y por la falta de práctica no podías saber qué onda con el remo”.
Máximo Bonilla, de Mombotour, calificó de muy buena la actividad.
“Ellos lo hicieron a buena velocidad, tanto así que la competencia a nivel general tardó menos de media hora; todos tuvieron un buen desempeño, incluso las mujeres tuvieron un grado más de superación”, concluyó.
Luego de una ardua jornada, los chicos X-tremos regresaron a Managua, donde los esperaba un bufet ofrecido por el restaurante María Bonita. Justo lo necesario para recargar las energías.
Para saber quiénes se convirtieron en los amos de los remos y se llevaron los premios de Totto, busque este viernes el suplemento Aquí Entre Nos.