Román González está seguro de que se traerá la corona mínima de la AMB, este lunes por la madrugada, noche en Japón. (FOTOS LA PRENSA/ E. RODRÍGUEZ/ ENVIADO ESPECIAL)

“No voy a quedar mal”

El “Chocolatito” en línea directa hacia su gran día ENVIADO ESPECIAL/ JAPÓN Aún con su cara de sufrimiento, Román “Chocolatito” González tiene su ánimo firme y la motivación al máximo. En su habitación, en el piso 16 del hotel Grand Palace, hay mucha paz, mientras se escuchan alabanzas a Dios, en una grabadora que trajo […]

  • El “Chocolatito” en línea directa hacia su gran día

ENVIADO ESPECIAL/ JAPÓN

Aún con su cara de sufrimiento, Román “Chocolatito” González tiene su ánimo firme y la motivación al máximo. En su habitación, en el piso 16 del hotel Grand Palace, hay mucha paz, mientras se escuchan alabanzas a Dios, en una grabadora que trajo desde Nicaragua.

“Yo no voy a fallar ‘broder’. No les voy a quedar mal. Confíen en mí”, dice González con convicción en su voz. Y si ciertamente nada revela más el carácter de una persona, que su voz, Román parece estar armado de determinación y valentía para el reto de su vida.

Pero también necesitará de sus mejores condiciones físicas y su corazón trabajando a todo vapor, para convertirse en el décimo nicaragüense que coloca una corona mundial sobre su cabeza, cuando se mida mañana a Yutaka Niida, en Yokohama, Japón.

El “Chocolatito”, de 21 años y con un récord de 20-0, con 18 KO, desafiará al monarca mínimo de la AMB, Niida, de 29 años, y con registro de 23-1, con 9 KO, en el Pacífico Yokohama, ciudad portuaria, situada a unos cuarenta minutos de la capital japonesa.

Tendido sobre su cama, el “Chocolatito” me pide que me acerque para conversar. “Es que no quiero ni moverme. Sólo estoy esperando el pesaje para caerle a la comida y ponerme fuerte para la pelea”, explica el pugilista, mientras enjuaga su boca con un poco de agua.

¿Esta es la etapa más dura, no “Chocolatito”?

Sí hermano. Sobre todo lo que molesta es la ansiedad. El boxeo es de mucho sacrificio, pero ésta es la carrera que escogí y espero que Dios me bendiga con ese título, que es lo que me ha motivado a resistir.

¿Creés que estarás fuerte a la hora de la pelea?

Sí. Ahora mismo me siento fuerte, con todo y que no ingerí alimentos ni líquidos para pasar el pesaje. Pero después voy a empezar a comer al suave y pienso que podría estar en unas 115 libras a la hora de subir al ring.

¿Por qué fue que llegaste hasta 109 libras?

Porque se me fue la mano con un jugo de naranja que me dio Gustavo. Él me dijo que me tomara sólo una parte, pero cuando me cayó al estómago el jugo, no resistí y se me fue la mano. Por fortuna había tiempo para corregir.

Ahora, en la pelea no se puede fallar….

Eso yo lo sé. Este es el día que he esperado y quiero repetirles a los nicaragüenses que no les voy a quedar mal. Me siento comprometido con todo el pueblo, con mi familia y conmigo mismo. El título me puede cambiar la vida.

¿Hay algo que te haga temer?

Nada. Confío en mi preparación, en mi fe en Dios y en los recursos que Él me ha dado. A Niida lo respeto porque es el campeón, pero no le tengo miedo. Lo voy a ir a buscar para que nos fajemos, y vamos a ver quién queda de pie.

¿Has pensado en qué harás si ganás?

Sí he pensado, pero no voy a adelantar nada en este momento. Vos sabés, hay que ir con calma en todo. Primero tengo que ganar. Después vamos a ver cómo salen las cosas. Lo más importante es que me siento bien. Estoy fuerte.

Dice Niida que su velocidad le basta…

Eso lo vamos a ver en el ring. Yo puedo decir que con mi pegada basta, pero tengo que demostrarlo arriba. Y eso es lo que trataré de hacer. Ahora, ustedes saben que yo saco las manos rápido. Mejor esperemos el momento.

Y el momento, es ahora.

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