Teatro de la Luna y su obra Delirio Habanero se presenta hoy de forma gratuita en la Universidad Agraria a las 4:00 de la tarde. (LA PRENSA/U. MOLINA)

Los cubanos

Delirio Habanero es una alegoría de la sociedad cubana Entre risas, exclamaciones de admiración, lágrimas y muchos aplausos transcurrió la presentación de Teatro de la Luna y su obra Delirio Habanero. Este grupo de jóvenes actores dieron una excelente demostración del quehacer teatral en la isla, al contarnos la historia de tres delirantes que se […]

  • Delirio Habanero es una alegoría de la sociedad cubana

Entre risas, exclamaciones de admiración, lágrimas y muchos aplausos transcurrió la presentación de Teatro de la Luna y su obra Delirio Habanero.

Este grupo de jóvenes actores dieron una excelente demostración del quehacer teatral en la isla, al contarnos la historia de tres delirantes que se creen personajes famosos. Pero esa es la fachada de una historia más profunda y dolorosa.

El verdadero motivo va mucho más allá que los disparates de El Bárbaro, La Reina y Varilla. Ellos encarnan el conflicto existencial de muchos artistas cubanos que debieron vivir el dilema de quedarse en Cuba después de 1959 o emigrar, como dice un personaje: “Los de aquí y los de allá”.

Celia Cruz y Benny Moré, dos grandes de la música cubana, y Varilla, un famoso barman, van entretejiendo una historia oculta, soterrada y en vías de extinción, donde aparecen el racismo, la decadencia de una ciudad que va desapareciendo, como ocurre en la escena final cuando vienen a demoler el viejo bar donde se reúnen clandestinamente.

Las actuaciones fueron el lado fuerte. Laura Rodríguez de la Uz y Amarilis Núñez Barrios impresionan. Laura, como Celia Cruz, logró copiar los gestos, el tono de voz y hasta la forma de caminar y bailar de la sonera, tiene un desempeño actoral fabuloso que llega a su clímax cuando sale con un vestido semejante a la bandera cubana en medio de una atmósfera surrealista.

Liván Alvelo es el personaje más débil. Su Benny necesita pulirse más, debe afinar mejor las canciones que interpreta. Su fuerte es cuando imita el baile del Bárbaro del Ritmo.

Raúl Martín como director explota las potencialidades de sus actores y crea la atmósfera adecuada con las luces y los recursos escenográficos que son funcionales y óptimos, así como la selección de las canciones.

Espectáculo

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