Los nutrientes en frutas o verduras varían según factores múltiples, como su variedad, su manera de cultivo, la calidad del suelo, su punto de madurez, el tiempo entre la cosecha, las condiciones postcosecha, y la manera de preparación para consumirla.
Tomando todo eso en cuenta, ¿cómo se puede incrementar la calidad o cantidad de nutrientes en sus frutas y verduras? Aquí les tengo unos tips: número uno: escoja los más frescos, producidos localmente, y cosechados en su punto óptimo de madurez para aprovechar el potencial nutritivo.
Número dos: escoja productos orgánicos porque tienen una tendencia de tener más nutrientes que aquéllos producidos convencionalmente.
Número tres: unas frutas, cómo los tomates, descargan más nutrientes y antioxidantes, como el licopeno (un antioxidante potente contra cáncer de mamas), cuando la fruta o verdura está cocida. Pero no es cierto para todos. Frutas y verduras con vitaminas solubles en agua como la vitamina A y B pierden vitaminas al ser cocidas. Ejemplo: espinaca cocida tiene sólo 35 por ciento de su vitamina C en comparación a la cruda.
Número cuatro: si va a cocinar las verduras o frutas, se conserva un 90 por ciento de la vitamina C cocinando con microonda o presión, en comparación al cocinar al vapor en cual caso se pierde hasta 50 por ciento de la vitamina C. Numero seis: servir vegetales con aguacate u otra fuente de grasa porque así se aumenta la absorción de antioxidantes y vitamina A en comparación con salsas bajas en grasa.