- La Catedral de León, la más grande de Centroamérica, donde se encuentra la tumba del poeta Rubén Darío, el “Príncipe de las Letras Castellanas”, aspira a ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)
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Ver Infografia > Barroca con elementos del gótico tardío y neoclásico, la Catedral, la más grande de Centroamérica y una de las más hermosas de América, comenzó a construirse en 1747 y fue terminada en 1825 en la ciudad de León, la primera capital de Nicaragua y a 90 kilómetros al noroeste de Managua. La Insigne y Real Basílica Catedral de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, o Catedral de León, es promovida para que sea declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
En el interior de este templo, declarado Patrimonio Nacional en julio de 1983, está la tumba del poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916), el “Príncipe de las Letras Castellanas” y figura central del Modernismo. En el sótano de la basílica también descansan los restos de los vates Alfonso Cortés, Salomón de la Selva y Alfonso Ayón; el músico José de la Cruz Mena; el prócer de la Independencia de Centroamérica, Miguel Larreynaga; y la cripta de obispos que han pasado por la Diócesis de León y Chinandega.
Fue el primer templo que visitó el Papa Juan Pablo II en su viaje inicial a Nicaragua el 4 de marzo de 1983, quien oró por la paz del país, inmerso en una guerra civil. Los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, en abril de 1991, también visitaron la Catedral de León.
Desde junio del 2006, las autoridades nacionales entregaron a la Unesco, con sede en Francia, un expediente para la candidatura de la Catedral para ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. El informe está compuesto por un documental, videografía, soporte cartográfico, planos del edificio y fotografías documentales.
En la solicitud ante la Unesco, las autoridades señalan que por ser una Catedral con valores culturales, históricos, artísticos y con un diseño arquitectónico auténtico, es digna de ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.
La primera piedra de la basílica fue colocada por el obispo Isidro Marín Bullón y Figueroa de Calatrava, en 1747, y el inicio de esa construcción estuvo bajo la dirección del guatemalteco Diego de Porres.
Fue consagrada como basílica por disposición del Papa Pío IX en 1860 y desde esa fecha fue bautizada como la Insigne y Real Basílica Catedral de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, la mayor reliquia religiosa y joya arquitectónica de Nicaragua.
“La Catedral de León es una monumental joya que alberga a otras joyas”, dijo Silvia Morales Munguía, coordinadora del comité nacional que impulsa la candidatura de esa basílica ante la Unesco.
Morales Munguía, quien también es directora del Archivo Diocesano de León, destacó entre los principales tesoros de la basílica, el coro de Cordobés —un obsequio del Reino de Córdoba— que es un conjunto de 44 sillones y un sitial del obispo, policromado y de estilo barroco, cuya madera data del siglo XVIII.
Otras piezas preciosas son los vasos sacros, el trono episcopal “en forma de ciprés de madera muy bien labrado y cubierto con ojillos de oro, que guarda la joya más valiosa de la Catedral: La Custodia” —añadió la directora—, una obra de arte en orfebrería considerada la más valiosa de América y que posee los cuatro símbolos del apostolado y donada por el Rey Carlos V.
Además, mencionó el púlpito, el retablo flamenco, la cerámica española, el mobiliario antiguo y original, así como la imaginería “antiquísima” entre la que destacó el Corazón de Jesús, “la imagen más bella de la Diócesis de León”, elaborada de madera y policromada.
También —continuó diciendo— la Inmaculada Concepción de María, la imagen más importante de los festejos de la religiosidad nicaragüense, tallada en marfil de 42 centímetros y “esculpida del colmillo de un elefante”, al igual que otra imagen de Jesucristo.
Otro de los tesoros de la Catedral es la pinacoteca episcopal, ubicada en la sala capitular y considerada la mejor en su campo en Centroamérica, que consta de 40 retratos en óleo de los 50 obispos que ha tenido la Diócesis de León, incluido el obispo mártir Antonio de Valdivieso.
También que existen objetos de platería como los atriles, las patenas, la cuchara de consagración, cálices, copones, y la cruz alta o procesional.
Asimismo, anotó que dentro de la sacristía se encuentra el retablo flamenco, relieve de madera que representa la última cena.
Valle-Castillo apuntó que la imaginería de madera también forma parte de los tesoros de la Catedral, con sus rasgos barrocos, desde la estructura tallada en madera hasta sus monumentos como resplandores y coronas, cabello natural, ojos de vidrio y pestañas.
El edificio de la basílica se encuentra dividido en tres plantas: la inferior con siete sótanos, la media o central y la alta con cinco terrazas.
Según Morales Munguía, la forma en que está diseñada la Catedral, “es otra de las bellezas”, debido a que está concebida para soportar terremotos e inundaciones y es única en respiradero, ventilación y su iluminación natural.
El comité confía en que la Catedral de León, que no ha sido seleccionada por la Unesco en las primeras tres oportunidades, pueda ser declarada finalmente Patrimonio Cultural de la Humanidad luego de cumplir una serie de recomendaciones.
Entre esas recomendaciones hechas por especialistas de la Unesco está conservar el material arqueológico o empedrado en el contorno a la basílica, el cual ha sido remodelado con una capa que carece de armonía colonial.
Las autoridades también deben anexar planes de manejo turístico, un catálogo de todos los bienes y con fecha de origen, planes de restauración y conservación de la infraestructura y de todas sus obras de artes.