- Pese a ganar una medalla de plata
[/doap_box]
Un ganador siempre odia perder. Como uno de los grandes exponentes de la marcha de todos los tiempos, el ecuatoriano Jefferson Pérez cerró ayer una brillante carrera con una medalla de plata en los 20 kilómetros de los Juegos Olímpicos, un metal que no lo dejó satisfecho.
“No es malo, pero plata es plata, alguna vez escuché algún atleta que decía que su plata le sabía a oro; para mí la plata es plata, el bronce es bronce y el oro es oro”, dijo Pérez.
Pérez, de 34 años, finalizó 14 segundos después del ruso Valeriy Borchin, quien se adjudicó el oro. La medalla de bronce fue para el australiano Jared Tallent.
Con la plata, Pérez puso fin a una carrera llena de logros. En Atenas 1996 sorprendió al mundo al convertirse en el medallista más joven en ganar una medalla de oro en la caminata y de paso le dio a su país el primer metal de cualquier color en su historia.
Después vinieron tres campeonatos del mundo (2003, 2005 y 2007) y dos cuartos lugares en las Olimpiadas de Sidney y Atenas.
“Suelo ser un poco pedante… después de tres Mundiales y tres Copas del Mundo estoy feliz”, dijo el andarín ecuatoriano.
“Es impresionante, cuando termina la competencia, y veo muchachitos como Eder (Sánchez, el mexicano), no muchachito como falta de respeto, pero por su edad. Enfrentarles no es fácil”, añadió el laureado atleta sudamericano.