Luz Castellón (LA PRENSA/C. CORTEZ)

Venta de casas se derrumba

Desde hace año y medio se ha registrado un descenso en la venta de casas y terrenos. Agentes de bienes raíces señalan que la población pudiente no quiere arriesgarse a comprar propiedades en tiempos de incertidumbre [doap_box title=»Proyecto social estancado» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la […]

  • Desde hace año y medio se ha registrado un descenso en la venta de casas y terrenos. Agentes de bienes raíces señalan que la población pudiente no quiere arriesgarse a comprar propiedades en tiempos de incertidumbre
[doap_box title=»Proyecto social estancado» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia Católica, Cáritas Nicaragua, trabaja desde hace años un proyecto de vivienda que pretende facilitar casas a familias pobres de diferentes departamentos del país.

Con los gobiernos anteriores, Cáritas Nicaragua logró captar recursos del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), que facilitó subsidios económicos a través de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Sin embargo, Larry Ayala, director de Programas y Proyectos de Cáritas Nicaragua, explicó que en el último año y medio se han detenido los proyectos de viviendas que venían ejecutando por falta de disponibilidad de recursos del Gobierno sandinista.

Cáritas logró construir dos mil 500 viviendas después del huracán Mitch y dos mil más en un período reciente.

“El grupo meta que nosotros tenemos es aquel grupo vulnerable, estamos hablando de ciertos gremios como la policía, los maestros… y sobre todo aquel tipo de gente que no tiene un trabajo formal y que necesita una vivienda”, afirmó.

Ayala dijo que en gestión Cáritas tiene 10 proyectos de viviendas, y en ejecución uno en Palacagüina, Madriz, que está compuesto por 50 casas.

Cada vivienda tiene un precio de tres mil 500 dólares y es de 36 metros cuadrados. De esos tres mil 500, el Gobierno proporciona mil 850 dólares, y el resto es gestionado por Cáritas, ya sea de la empresa privada o del extranjero.

“Luego ellos aportan un complemento que, de acuerdo a la ley, ellos tienen que ser mínimo 200 dólares por la vivienda. Ese dinero que nosotros ponemos una parte ellos sí lo pueden regresar y se establecen cuotas muy favorables, hasta un plazo de 15 ó 20 años, donde ellos pueden dar una cuota de 10 ó 15 dólares mensuales”, agregó.

Los proyectos están organizados a través de cinco Diócesis: Matagalpa, Jinotega, León, Granada y Juigalpa.

De momento el Invur ha dicho que no tiene los recursos para seguir apoyando el proyecto de vivienda, pero se espera que pronto se pueda reanudar el mismo.

“Nosotros habíamos programado dos mil 500 viviendas para el 2009. A la fecha, por las dificultades de disponibilidad de recursos por parte del Gobierno no creo que podamos cumplir la meta. Eso dependerá de la agilidad del Gobierno y disponibilidad de recursos”, concluyó Ayala.

Se necesitan estrategias

El economista Luis Gustavo Murillo sugiere resolver el problema de la propiedad con urgencia y establecer políticas de planificación urbana.

“Se deben destinar recursos para financiar proyectos de vivienda relativamente accesibles. Desgraciadamente los últimos proyectos de vivienda para clase media baja o media media se hicieron en el período de Somoza (antes de 1979)”, agregó.

Murillo considera que el problema no se acaba con facilitar viviendas dignas, sino que también se debe trabajar en la educación de la población, haciendo énfasis en la orientación vocacional, sexual y reproductiva de los nicaragüenses.

Cadur: Ya tocamos fondo

El presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), Alfonso Silva Molina, explicó ayer que el mayor descenso se ha dado en la venta de casas tipo media-alta, pero han percibido una ligera recuperación en el último trimestre de este año y tienen esperanzas en una próxima feria de vivienda.

“Creemos que a partir de la feria se debe marcar una pauta distinta. Estamos totalmente optimistas que vamos a cerrar el año en mejores condiciones, porque creemos que ya tocamos fondo. Veníamos en una etapa bastante plana, caímos y ahorita hay pequeños síntomas de regulación, pero esperamos que aumente”, afirmó.

El presidente de Cadur indicó que la causa de la reducción es, en primer lugar, una baja en el poder adquisitivo de la población. “Entonces, la gente ha tenido un poco más de prudencia en adquirir responsabilidades con cuotas de casas muy caras y se ha postergado la decisión de compra”.

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