Los aficionados alemanes se encuentran por todas partes en Suiza. (LA PRENSA/AP)

Como la torre de Babel

Suiza y sus cuatro idiomas oficiales ENVIADA ESPECIAL/ SUIZA Las montañas de Suiza se postran ante los equipos que se disputan la codiciada Copa europea. Miles de turistas de diversos países visitan las ciudades protagonistas para apreciar su belleza y disfrutar de los juegos del torneo. Pero estar en Suiza no es que sea complicado, […]

  • Suiza y sus cuatro idiomas oficiales

ENVIADA ESPECIAL/ SUIZA

Las montañas de Suiza se postran ante los equipos que se disputan la codiciada Copa europea. Miles de turistas de diversos países visitan las ciudades protagonistas para apreciar su belleza y disfrutar de los juegos del torneo.

Pero estar en Suiza no es que sea complicado, sus calles, su diversidad cultural, arte y música hipnotiza en tan sólo unos minutos que se pisa esta tierra.

¿Cuál es el problema? En realidad para no tener inconvenientes en comunicarse con los habitantes, ya sea para buscar direcciones o leer el menú de un restaurante, se debe saber inglés, por lo menos, como segunda lengua.

Suiza no sólo es un país versátil culturalmente, sino también esto arrastra una interesante diversificación del idioma. En este país se habla francés, alemán, italiano y romanche. Así este país se divide prácticamente en dos sectores, los franco-suizos y franco-alemanes.

En Ginebra, por ejemplo, donde existen 40 mil habitantes, los buenos días se dicen: “bon jour”; gracias, se expresa “merci”. Aquí se habla sólo el francés, pero la mayoría de los ginebrinos pueden comunicarse con los extranjeros en inglés.

“Aquí en Ginebra, desde los 12 años aprendemos inglés, el alemán es optativo, por lo menos aquí en esta ciudad”, explica Cosette, una ginebrina de nacimiento.

La otra parte franco-alemana de Suiza, dice los buenos días como “guten abend”, en estas ciudades el alemán es el lenguaje predominante.

Basilea es el ejemplo claro de ello, parece una “mini Alemania”, no se escucha otro idioma. Así que para los turistas germanos, no se les complica vivir en este lado de Suiza.

El romanche, por su parte, se habla en una pequeña parte de Suiza, como en el caso de Grisons, una ciudad pequeña en el este de este país.

¿Y cómo hacer si no sabes otro idioma que no sea el español? Afortunadamente algunos suizos pueden hablar castellano, pero gran parte de ellos se expresan de manera confusa, pero aprendes a comprenderlos.

Si te extravías, como ocurre frecuentemente con los turistas, existen mapas en cada cuadra de la ciudad, y si no comprendes el mapa, le preguntas amablemente a un suizo o suiza, pero antes aprendes a decir en francés, alemán, italiano, romanche o inglés: “Cómo puedo llegar a …”, y seguro que con todo gusto te ayudarán a buscar el lugar que quieres conocer.

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