En los deportes y en la vida misma, por lo general vivimos añorando el pasado o nos ilusionamos con el futuro, pero con Cristiano Ronaldo, el presente ha llegado.
Aún cuando ayer ante Turquía, el portugués tardó treinta minutos en aparecer y sólo ofreció chispazos del gran jugador que lleva dentro, se debe admitir que encaró y se le vio más pendiente de sus compañeros que de las cámaras y los flashes.
El duelo entre Portugal y Turquía parecía propicio para su estilo, que es el de un sprinter con una pelota delante de sus pies, sin embargo, fue Pepe quien armó su jugada desde el fondo y se proyectó hacia la meta contraria, para sentenciar el partido.
Quizá lo más importante es que Ronaldo aún dispone de tiempo para despejar cualquier duda sobre su grandeza, mientras Portugal avanzaba sin la dependencia extrema, que en él muchos habían supuesto.
Al minuto 30 disparó un obús que viajó hacia las tribunas, pero ocho minutos más tarde envió un cañonazo que el arquero Volkam Demirel desvió con la punta de sus dedos y lo hizo rebotar en el poste, tras una falta en la esquina.
Portugal ha pasado con buenas calificaciones su estreno en la Eurocopa, pero fue Pepe, y no Ronaldo, quien se convirtió en la plataforma para el triunfo. Pepe fue un muro a la defensa y a falta de un definidor letal, asumió ese rol.
¿QUÉ TAN GRANDE SERÁ?
A diferencia de David Beckham, Ronaldo ha emergido como un buen futbolista, al que le gusta la farándula en realidad, pero no parece tan empeñado en mostrarse como una estrella del pop, como el ahora jugador del Galaxy.
Tiene todas las condiciones técnicas y físicas para consagrarse. Viene de ser el show en la Premier League de Inglaterra y en la Liga de Campeones, pero necesita brillar en la Eurocopa y luego en un Mundial, para alcanzar la cúspide.
Ronaldo es veloz y tiene una impresionante capacidad de maniobra en espacios cortos, sabe frenar y cambiar las velocidades, maneja ambas piernas con precisión y usa su cabeza para algo que más que ponerse gelatina.
Uno de los aspectos que más atrae en Cristiano es su amplio repertorio de amagues y piruetas. Hace la bicicleta en todas las direcciones y en reversa, mientras los defensas rivales caen como troncos cercenados por una hacha.
Pero necesitamos verle su combatividad, la firmeza de su ánimo y su carácter, en un evento de envergadura. Deseamos ver si es capaz de generar algo prodigioso a partir de la nada, mientras sitúa sobre sus espaldas a la tropa lusitana.