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Para Guatemala es un “pecado” que algunos cereales básicos para la alimentación se usen en la elaboración de biocombustibles, según expresó ayer el Ministro de Agricultura del país, Raúl Robles.
Robles intervino en la cumbre sobre la seguridad alimentaria de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en la que se analiza, entre otras cosas, la posibilidad de que el uso de los biocarburantes esté siendo una de las causas del aumento de los precios de los alimentos.
No obstante, Robles explicó que Guatemala no es contraria al uso de los biocarburantes, porque son una alternativa para reducir los precios del petróleo, aunque deben producirse “sólo a partir de otras materias primas como la caña de azúcar, la palma africana, la jartropa y otras especies que no pongan en peligro la alimentación del planeta”.
El ministro anunció que se está potenciando la producción agrícola en el país, proporcionando a los agricultores arrendamiento de tierra, semillas mejoradas, fertilizantes y asistencia técnica.
Y anunció que los excedentes se utilizarán para “apoyar y respaldar a los países de la región centroamericana que lo necesiten”.
Sobre el aumento del precio del petróleo, otro de los motivos causantes de la crisis de alimentos, el Ministro guatemalteco pidió que sean las organizaciones internacionales y los países industrializados quienes “tomen decisiones para su regularización y den protección a los Estados más pobres”.
EL SALVADOR PIDE AYUDA A PETROLEROS
El Ministro de Agricultura y Ganadería de El Salvador, Mario Ernesto Salaverría, instó a los países productores de petróleo, los más beneficiados por el constante aumento del precio de los hidrocarburos, a que ayuden a los Estados más afectados por la crisis alimentaria.
En la cumbre sobre seguridad alimentaria de la FAO, el ministro salvadoreño consideró que a esta situación de crisis alimentaria se ha llegado, principalmente, por el aumento de los precios del petróleo, que encarecen los insumos destinados a la agricultura.
Por ello, instó a los países desarrollados y a los productores de petróleo, a que “apoyen con recursos económicos a los países más vulnerables, de tal manera que puedan invertir en tecnología y mejorar su producción agrícola”.
Asimismo, Salaverría pidió a la comunidad internacional que comparta todo tipo de información sobre la seguridad alimentaria, para que “pueda ser manejada de forma responsable y evitar así cualquier especulación en los mercados”.
Salaverría admitió que una de las causas de esta crisis de alimentos es la producción de biocombustibles a partir de productos agrícolas, “lo que ha disminuido la oferta, especialmente de granos en el mercado internacional”.