- Parlacen pretende agenda social, pero hasta hoy ningún Gobierno está obligado a aplicarla
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Representantes de diferentes sectores sociales de Nicaragua participaron ayer en la consulta nacional sobre el proyecto de acuerdo Esquipulas III, que promueve el Parlamento Centroamericano (Parlacen) para presentar, quizás en agosto, una agenda de desarrollo social a los presidentes del istmo.
El diputado sandinista ante el Parlacen, Francisco Campbell, explicó que con esta consulta la subsede nicaragüense espera “que se pueda presentar a los presidentes de la región, una declaración que asegure los esfuerzos de una manera unificada, para combatir la pobreza, la miseria, el desempleo y la degradación ambiental”.
Aseguró que la propuesta del Parlamento estaría lista a finales de mayo, tras “consensuar los documentos que están saliendo de cada una de las consultas regionales que se han realizado en los distintos países de la región”, a partir de los cuales elaborarían el documento final del acuerdo de Esquipulas.
Los acuerdos de Esquipulas parten de la iniciativa de integración regional, basada en “la búsqueda de la paz, el pluralismo político y el respeto a los derechos humanos”, lo que provino de Guatemala a mediados de la década de los ochenta, según los antecedentes presentados ayer.
El nuevo acuerdo de Esquipulas tiene por objetivos generales: profundizar el proceso de la integración centroamericana, garantizando la participación plural, incluyente y democrática de sectores representativos y organizados a nivel regional; contribuir a la consolidación de los procesos democráticos de la región, y emprender una batalla frontal contra la pobreza y las desigualdades sociales”.
Todo esto sería a través de objetivos específicos de carácter institucional, económico y social, que incluye beneficios específicos para la ciudadanía centroamericana, como un pasaporte único, el libre tránsito de las personas y la libre movilidad laboral en Centroamérica.
Sin embargo, el historiador y ex embajador de Nicaragua, Aldo Díaz Lacayo, advirtió durante su participación en el foro, que este Esquipulas social del pueblo, como le han bautizado, es un proceso muy difícil y lo será más mientras el Parlacen no sea un órgano vinculante en la región, es decir, que sus propuestas y resoluciones deban aplicarse en los países miembros.
La vicepresidenta del Parlacen, Julia Mena, precisó que estas consultas nacionales ya se realizaron en Guatemala, El Salvador, Honduras y ahora en Nicaragua, quedando pendientes Panamá y República Dominicana; y recordó que en febrero de este año los presidentes centroamericanos acordaron que el Parlacen tendrá más protagonismo en la región, pero esto aún debe ser ratificado por las asambleas de cada país miembro.
En Nicaragua, el diputado sandinista Agustín Jarquín, que coordinó parte del foro, dijo que la Asamblea ya recibió el documento y su ratificación es parte de la agenda pendiente a que se reanuden las sesiones de ésta.