- Sólo un grande puede describir a otro grande, a lo grande. Y es con esa misma idea que el legendario grupo de rock Rolling Stones aceptó someterse a las órdenes de Martin Scorsese para dirigirlos en el documental musical Shine a Light, que presenta a la banda en Tercera Dimensión en un íntimo y exclusivo concierto en el Teatro Beacon de Nueva York
Ningún otro grupo de rock ha soportado el paso del tiempo como los Rolling Stones. Con una banda formada en Londres, en 1962, el mundo entero creció a la par de su música, a lo largo de las últimas cuatro décadas. Desde 1964 su música ha marcado una era que todavía continúa siendo vigente con diferentes generaciones. Con Mick Jagger en el micrófono, las guitarras de Keith Richards y Brian Jones, el bajo de Hill Wyman y la batería de Charlie Watts, los Stones lograron imponer un rebelde estilo de música que reemplazó el mensaje hippie de amor y paz por un mejor reflejo de la violencia, frustración y caos de su época.
La idea de filmar una película surgió cuando en un principio Mick Jagger quería documentar la última gira mundial Bigger Bang.
“Como íbamos a hacer un concierto gigante en las playas de Rio de Janeiro, me pareció que la experiencia iba a ser muy diferente de un concierto normal, con un millón de personas en la playa”, comenta Jagger. “Y a la hora de elegir un director, el proyecto cobró otro estilo de vida. Pensamos que si íbamos a hacer algo así, deberíamos empezar con los mejores”, continúa Jagger. “Martin Scorsese es tal vez el director de cine norteamericano más talentoso y combinándolo con una buena banda de rock como los Rolling Stones, esperábamos que surgiera una combinación interesante por al menos un par de horas”.
Y fue el mismo Mick Jagger quien incorporó también la idea tridimensional de IMAX en una de las reuniones más emocionantes. “Había una tormenta, el viento volaba y no podíamos cerrar la ventana, por las cortinas. Todos nos reíamos a carcajadas. Ahí fue que hablamos de filmar en IMAX y 3-D. Y Marty quedó encantado con la idea”.
Pero después de verlos en vivo, el mismísimo director Martin Scorsese cambió la idea de filmar uno de los conciertos de la gira, por un espectáculo mucho más íntimo, “con una conexión más personal entre la banda y el público”. Fue entonces que Scorsese tuvo que convencerlos a ellos, para llevarlos a una sala mucho más chica, como el Teatro Beacon, donde pudieran ser filmados por los mejores camarógrafos de Hollywood.
“Tuvo que convencerme”, revela hoy Mick Jagger. “Nos dijo que su fuerte era filmar intimidades, que era lo que quería hacer. Así que me tomó bastante acostumbrarme a la idea de cambiar lo que yo me había imaginado como el espectáculo gigante original de Brasil”.
Con otra propuesta, Keith Richards también pidió que los filmaran sin que ellos se dieran cuenta, para mantener cierta espontaneidad. Debe haber sido difícil ignorar las 18 cámaras que los rodearon a lo largo de la filmación que se llevó a cabo durante dos noches seguidas, pero Richards afirma: “La forma en que colocaron todo realmente nos hizo olvidar que estábamos siendo filmados. Marty las escondió muy bien y no se sintió que estábamos trabajando para las cámaras mucho más de lo que hacemos en cualquier otro de nuestros conciertos”.
Enfocándose en la música, la película Shine A Light utiliza viejos vídeos de noticias y TV, como los únicos comentarios de la banda. Y Martin Scorsese tiene sus razones. “El hecho es que no queríamos mostrar una colección de sus películas, mostrando la historia de los Rolling Stones. Hay demasiados documentales en donde ves a la banda llegar con sus instrumentos, con alguien que asegura haber trabajado con ellos desde 1973… eso no me interesaba. La música, la presentación, era lo importante. Y por eso, sólo quisimos aprovechar aquellos vídeos que apoyaran la música”.
¿Cómo logran mantener todavía el mismo espíritu y tanta agilidad con el paso del tiempo?¿Hay alguna vitamina secreta?
M. Jagger: ¡Dios! (Se ríe) De las vitaminas, seguro que nos podemos olvidar.
K. Richards: Si te contamos, terminarían tomándolas todos (risas).
M. Jagger: Nada de gimnasia ni vitaminas. Simplemente salimos y hacemos lo nuestro. La primera vez, en cierta forma, fue como un ensayo para nosotros. Hacía tiempo que no habíamos tocado en un teatro chico y por eso fue bastante diferente. Pero en la segunda noche, ya nos pareció algo normal. Se sintió muy bien.
K. Richards: Nos excitamos.
M. Jagger: (riendo) ¡Seguro!
La película Shine a Light refleja cómo siguen divirtiéndose arriba de un escenario, después de tocar juntos durante más de 30 años ¿La presión de mantener el éxito no los pone para nada nerviosos?
M. Jagger: Filmar la película nos rompió los nervios en cierta forma, aunque fue algo fantástico que también disfrutamos. Para Marty (Scorsese) debe haber sido un desafío. Fue un desafío para todos.
¿Después de haber mostrado en tantas películas, el oscuro mundo de la mafia en el cine, Martin Scorsese encontró cierto tipo de mafia dentro del mundo de los Rolling Stones?
M. Scorsese: Es una pregunta interesante, aunque no creo que pueda hacer asociaciones directas. Pero la música, a veces, me hace acordar cuando yo mismo había ido a ver una ópera por primera vez, en 1959 ó 1960. Me acuerdo cómo me afectó lo que decían con las letras, que a mí me parecen tan importantes. Y supongo que en cierto momento, la música de los Rolling Stones tuvo un efecto parecido en mí. Tratan aspectos de la vida con los que yo me crié, me asocié, vi o experimenté, tratando de darle un sentido, de ser más duro, en tiempos tan honestos y hermosos como brutales y poderosos. Los Rolling Stones siempre estuvieron conmigo como inspiración, hasta el día de hoy.
¿Y a lo largo del tiempo, la música de los Rolling Stones lo inspiró en alguna de sus películas?
M. Scorsese: Su música fue toda una inspiración para mí. Los Stones fueron la clave para la imaginación de muchas películas mías como Mean Streets, por ejemplo. Tienen una fuerza poderosa en su música y el sonido que crean. Yo había hecho mis primeros cortometrajes en 1963 y 1964. Y cierta música creó impresiones visuales en mi mente que se quedaron comigo para siempre.
¿Se acuerda la primera vez que los vio tocar en vivo?
M. Scorsese: Claro. Fue en las peores butacas del Madison Square Garden.
¿Fue en The Departed que había agregado algunos temas de los Rolling Stones?
M. Scorsese: Sí, Exile on Main Street es un álbum que me gusta mucho, es parte de mi ADN. Y aquella música iba perfecta en la escena donde Jack Nicholson se sienta frente a Leonardo DiCaprio y le pregunta si sabe quién es él. Con el tono de voz, me pareció escuchar el sonido de la canción de los Rolling y la agregué. Intenté con algunos otros temas, pero volví al primero que había elegido, que era Let it Loose.
¿Damos vuelta a la pregunta a los Rolling Stones? ¿Por qué eligieron a Martin Scorsese como el director de Shine a Light?
M. Jagger: Porque es el mejor.
¿Y en qué se diferencia de otros directores?
M. Jagger: No puedo responder algo así…. Me da vergüenza, porque él está con nosotros y no es un mueble más (ríe). Es un director fantástico (lo mira a Scorsese), lograste juntar a un equipo de gente maravillosa. Consiguió fantásticos directores de cámaras, camarógrafos, iluminadores, todos los que trabajaron. Y después, fue doloroso editar y producir la película que terminamos haciendo. No es solamente el rodaje. Obviamente la edición también tiene que ver.