El economista jefe del Banco Mundial para América Latina, Augusto de la Torre, advirtió ayer que una recesión de la economía de Estados Unidos afectará el flujo de remesas de al menos 15 países de la región, donde tales recursos son un componente importante del Producto Interno Bruto (PIB).
No obstante, De la Torre aclaró que el menor flujo de remesas no influirá de manera drástica en un aumento de las tasas de pobreza en estos países, pero sí la acentuaría entre las familias que reciben las remesas.
De la Torre mencionó a Honduras, Guyana, Haití, Jamaica, El Salvador, Nicaragua, Guatemala y República Dominicana, como el grupo de naciones donde las remesas representan entre 10 y 20 por ciento de su PIB; y a Ecuador, Bolivia, Belice, Granada, Paraguay, México y Colombia, donde la influencia fluctúa entre tres y 10 por ciento.
“Esa baja en las niveles de remesas golpeará las economías familiares que reciben esas remesas, debido en parte al encarecimiento de los alimentos que hemos tenido”, dijo entretanto el economista René Vallecillo, al ser consultado por LA PRENSA.
Recordó que parte de los nicaragüenses que residen en Estados Unidos labora en la construcción, sector golpeado por la crisis económica en ese país.
Durante el 2007 las remesas familiares ascendieron a 739.5 millones de dólares, lo que representa un crecimiento por el orden del seis por ciento con respecto al 2006, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN) publicadas recientemente.