- De la mano del gas y los commodities, Rusia y algunas ex repúblicas soviéticas esperan un buen 2008.
La «R» del Bric parece estar extendiéndose a varios países de la ex órbita soviética. Las repúblicas que hoy conforman la Comunidad de Estados Independientes (CIS, por sus siglas en inglés), pueden ser buen puerto para las inversiones este año.
El panorama político en el país más importante del ex bloque soviético se limpió después de las elecciones de diciembre de 2007, tras las que el presidente Vladimir Putin -cuyo partido obtuvo más del 60% de los votos en las elecciones legislativas de diciembre del año pasado- salió fortalecido. Y los inversionistas celebraron. No por Putin, sino por la estabilidad política. «Ésta es la piedra angular para el crecimiento económico», dijo a la prensa Jon Olov Olsson, gestor de un importante fondos dedicado al país, el ABN Amro Russia Equity.
En 2007 la rentabilidad de los fondos centrados en Rusia alcanzó a cerca del 13 por ciento y el JP Morgan Russia, con una cifra cercana al 25 por ciento. Para este año, los números prometen mejorar al ritmo del resto de los mercados emergentes. John Nykaza, jefe de mercados internacionales de Otkritie Financial Corporation —una administradora de fondos enfocada en Rusia con sede en Londres—, dice que los inversionistas ven en el país una alternativa. «Hay flujos crecientes de capitales en forma independiente de la crisis de liquidez mundial», dice. «Los altos precios de los commodities y los controles del Banco Central sobre la moneda hacen que los productores rusos sean menos vulnerables a una baja del dólar».
Entre enero y septiembre de 2007, la inversión extranjera en el país creció en 52.2 por ciento respecto del mismo período de 2006, para llegar a US$197,800 millones. Los sectores de gas, petróleo y minería son los que mueven el Producto Interno Bruto (PIB) del país, aunque también es competitivo en la industria aeroespacial, de maquinaria y productos militares, dice Nykaza. Hay fondos, como el de JP Morgan y otro de UBS, que apuntan fuertemente a los sectores de materiales de construcción y telecomunicaciones.
Nykaza agrega que el país está en la fase final de la desmonopolización energética. «Un programa de inversión de US$ 118,000 millones está atrayendo capitales públicos y privados para modernizar la capacidad, aumentar la eficiencia y fortalecer la administración de los negocios, y así garantizar la presencia de jugadores competitivos en el mercado».
El jefe de Inversiones en Brasil de Safdié Private Banking, Otavio Vieira, tiene buenas perspectivas para el comportamiento del rublo ruso este año. Y puede haber buenas oportunidades en el sector de commodities. «El rublo con una buena compañía me parece una buena práctica», dice. Sin embargo, advierte que hay que saber seleccionar, ya que las prácticas de gobierno corporativo en el país son muy poco transparentes.
Además, el panorama no está libre de interrogantes. Sobre todo para Rusia. La expropiación de la compañía de gas Gazprom ha hecho a muchos retroceder en sus intenciones.
Como Rusia, otras ex repúblicas soviéticas están en una fase atractiva. Uzbekistán, con 26 millones de habitantes, y Kazajistán, con 15, son las más grandes. «En el corazón de Eurasia, esta región está recuperando su dinamismo gracias a sus recursos minerales muy abundantes y a su integración con la economía global», dice Alisher Djumanov, socio de Ansher Fund Management, un administrador de activos enfocado a la zona. «Siete de cada nueve países de la región están entre los 20 de más rápido crecimiento», dice.
Además, la cuenca del Caspio posee una de las reservas más grandes de petróleo, mientras que el cinturón Tien Shan Gold (que llega hasta China y Mongolia) es uno de los reductos de oro y plata más grandes del mundo.
Según Djumanov, recientemente productores independientes (Petrokazakhstan, Nelson Resources, Nations Energy) han sido comprados por compañías petroleras chinas y rusas, y se espera una inversión de US$ 100,000 millones hasta 2010 para el sector. Agrega que la banca también se está convirtiendo en un fuerte receptor de inversiones. «Muchos bancos locales tienen precios atractivos y se espera una mayor consolidación, con la entrada de jugadores internacionales», dice.
A eso se suman buenas perspectivas en el sector del real estate. En Tashkent (la capital de Uzbekistán, una ciudad de tres millones de habitantes) los precios de las propiedades privadas aumentaron 200% en 2006, y en las principales ciudades de la zona de la CIS los valores aumentaron en 25 por ciento en la primera mitad de 2007. «Hay oportunidades en retail, oficinas y hospitales. Inversionistas locales y extranjeros están desarrollando proyectos», dice Djumanov.
Para Vieira, hay países con oportunidades, «pero el riesgo es muy alto y hay muy poca liquidez, es decir, a veces te quieres salir, pero no hay cómo hacerlo».
El banco de inversión basado en Nueva York Bear Stearns publicó recientemente un informe en el que pone buenas perspectivas para la inversión extranjera directa en Kazajstán. Y también para su moneda, el tenge. «La resistencia de la IED es positiva. La inversión extranjera en la banca y los esfuerzos del gobierno para empujar los flujos hacia los sectores de energía y producción primaria, podrían aumentar los flujos en 2008», dice el documento. «Los últimos datos de reservas de moneda extranjera y depósitos sugieren que las autoridades del país y de los bancos han comenzado a estabilizar los mercados de internos y de moneda extranjera», agrega.
Además, la institución afirma que la buena racha de los commodities es positiva para el país: según su evaluación el déficit en cuenta corriente del último trimestre de 2007 mejorará este año. «Y asumimos que este proceso será impulsado por el mayor precio en los metales y el petróleo y los mayores volúmenes de exportación de estas materias primas en 2008». Así, mientras los precios están altos, habrá retornos. Y el tour por Asia Central puede valer la pena.