Mauricio Mendieta y Azalia Avilés, presidenta del Partido Conservador (PC), fueron oficializados como la fórmula edilicia para la comuna capitalina, y apuestan a obtener el respaldo de los votantes que dicen no identificarse con ninguna opción política, que representan el 40 por ciento de los electores.
Antes, el PC firmó una alianza electoral de hecho con una facción de Alianza por la República (Apre), que dirige Miguel López Baldizón, y con el Partido Social Cristiano, de Mauricio Díaz y Cairo Manuel López.
La lista de concejales la encabeza Elio Artola, del movimiento Médicos Pro Salario, así como la trabajadora de la salud Rafaela Vega y el sindicalista Antonio Jarquín, de la Central de Trabajadores de Nicaragua (CTN) Autónoma, entre otros.
Mauricio Mendieta expresó que una de sus ventajas es no ser un político tradicional, ya que los nicaragüenses están cansados de la clase política que hace promesas y nunca las cumple.
Mendieta criticó al candidato de la alianza que lidera el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Eduardo Montealegre, por su alianza con el ex presidente Arnoldo Alemán.
“Los que hasta ayer enarbolaban hipócritamente una bandera anticorrupción y antipacto, hoy día se abrazan sin ningún rubor ni vergüenza política con el pactista que ayer criticaban”, precisó Mendieta.
Añadió que las personas que señalan a los conservadores de pretender dividir el voto, son “profesionales de la política, que viven de ella, y los pactistas que le han entregado nuestra democracia a los de vocación autoritaria, a los dictadores de ayer y que hoy nuevamente pretenden establecer su hegemonía en el poder a través de una dictadura”.
Entre los proyectos que Mendieta ofrece realizar está un hogar para los niños de la calle, y como complemento un programa de acceso a la educación, reconstruir “el rostro de la ciudad” con un plan maestro.