- Con sólo 10 en la cancha, cayeron 2-0 vs. Honduras
La selección Sub-23 de futbol de Honduras venció ayer en una coyuntura insólita por 2-0 a la de Cuba, que salió desde el comienzo con sólo diez jugadores y sin reservas al partido en la ciudad estadounidense de Tampa Bay correspondiente a la segunda jornada del Grupo A del Preolímpico de la Concacaf.
La victoria permitió a los hondureños mantenerse invictos, con seis puntos en dos salidas, y asegurar por anticipado el pase para la fase de semifinales.
Para Cuba, la extraña circunstancia de jugar sin un equipo completo, pero aguantar durante 69 minutos sin permitir un gol, se debió a las deserciones de siete de los jugadores que el seleccionador desplazó desde La Habana, y a la expulsión del goleador Roberto Linares en el partido que empataron 1-1 con EE.UU.
Los antillanos salieron a la cancha del estadio Raymond James, de Tampa Bay, con los únicos diez jugadores que le quedaban disponibles al entrenador Raúl González.
Al torneo la delegación llegó con 18 convocados, dos menos de los inscritos por las otras selecciones para el Preolímpico.
Pero el orgullo de los cubanos quedó de manifiesto al aguantar 69 minutos sin que le hiciesen gol, hasta que llegó el primero de Honduras a través de Marvin Sánchez, quien pescó un balón suelto en el área tras un defectuoso despeje de la defensa rival.
Comedida, la selección de Honduras sacó un poco el pie del acelerador y a los 77 minutos Hendry Thomas puso la guinda con un remate de pierna izquierda.
El resto del partido no tuvo más historia que comprobar la superioridad de Honduras, pero no por sus cualidades futbolísticas, sino porque el rival estaba vencido antes del fin.
“Dio pena, pero al abandonar los otros cinco, el equipo se cayó”, comentó Yendri Díaz, uno de los desertores.
Aunque ni la Concacaf, ni los funcionarios del equipo cubano identificaron a los jugadores que desertaron, ayer estuvieron ausentes José Manuel Miranda, Erlys García Baró, Yenier Bermúdez, Yordany Álvarez, Eder Roldán y Loanni Prieto.