- Académico aconseja fomento de políticas incluyentes para obtener mejores resultados en la reducción de la pobreza
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Allen Cordero, coordinador docente de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en Costa Rica, abogó por un desarrollo social que apueste al fomento de políticas incluyentes y no sólo de mitigación de la pobreza.
“Hay persistencia de la miseria en Latinoamérica que se manifiesta a pesar de que hay políticas de mitigación de la pobreza, hay persistencia de las situaciones de exclusión”, subrayó el académico al destacar el papel que pueden y deben jugar las ciencias sociales en la formulación de políticas para fomentar el desarrollo.
Cordero, de nacionalidad costarricense, visitó esta semana Managua para promocionar el programa de posgrado centroamericano en Ciencias Sociales que impulsa la Flacso, en especial una maestría y un doctorado al que están convocando.
Cordero añadió que la región ha venido aplicando políticas de mitigación de la pobreza, pero no de superación de la misma. Por ello dijo que se necesitan “nuevas formas de mejorar lo social”.
Datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) refieren que en 1980 se contabilizaron 136 millones de personas viviendo en la pobreza, la cifra se elevó a 221 millones en el 2005, se ubicó en 194 millones el año pasado, con la perspectiva de bajar a 190 millones al término del presente año.
EN SAN JUAN COMO EJEMPLO
En ese sentido, Cordero ejemplificó que el Río San Juan de Nicaragua debe convertirse en una zona de desarrollo, aprovechando en parte el potencial turístico de la región. Para ello sugiere que se fomente el desarrollo local.
“Yo noto en las poblaciones locales, tanto del lado costarricense como nicaragüense, que hay una diversidad muy grande y mucho potencial turístico, pero hay también necesidades sociales acumuladas”, explicó.
“Son poblaciones que esperan una mayor colaboración. Por ejemplo, serían positivos buenos estudios y también con buenas conclusiones que permitan articular turísticamente las poblaciones locales de ambas zonas (de Nicaragua y Costa Rica) y que permitan ayudar a encontrar soluciones que beneficien a los grupos locales a partir del turismo”, subrayó.
Mencionó que “es positivo” el proyecto Ruta del Agua, que se impulsa en Nicaragua y que apuesta a invertir hasta 40 millones de dólares en el departamento de Río San Juan, para impulsar el desarrollo turístico.
Sin embargo, refirió que en muchos de los megaproyectos “sólo piensan en la estructura y en los que ya están posicionados en el mercado, por lo que es necesario equilibrar las cosas”.
“El Río San Juan es una zona de mucha riqueza social, cultural y natural, pero no se debe pensar en la población sólo como mano de obra barata para los hoteles o para las grandes tour operadoras, sino encontrar formas de inserción turística de una manera más equilibrada”, valoró Cordero.
En estos esfuerzos los científicos sociales pueden contribuir al unir esfuerzos con otras especialidades, desde la economía a las ciencias del medio ambiente.
“No es que los científicos sociales tengan la verdad, son una voz con conocimiento que deben articularse con otras fuerzas”, indicó Cordero.