- Sergio Ramírez presidió el jurado que dio como ganadora a la obra Chiquita
CORRESPONSAL MADRID, ESPAÑA
El cubano Antonio Orlando Rodríguez fue declarado ganador de la XI Edición de Premios Alfaguara, con su obra Chiquita, una novela basada en la historia no necesariamente real de una mujer que logró el sueño americano a inicios del siglo XX, a pesar de medir 65 centímetros de estatura.
Rodríguez conoció de su galardón por el escritor nicaragüense Sergio Ramírez, quien presidió el jurado, compuesto por los españoles Ray Loriga y Ángeles González-Sinda, además del mexicano Jorge Volpi y el argentino Guillermo Martínez.
Ramírez y el resto del jurado calificaron la obra como “una novela a la vez elegante y llena de vida, con una notable gracia narrativa y una imaginación sin descanso, que despliega, como una inmensa partitura de ejecución precisa, la época y vida de un personaje extraordinario, la liliputiense cubana Espiridiona Cenda, bailarina y cantante de los teatros de variedades de principios del siglo XX, llamada en su vida artística La Muñeca Viviente”.
Por eso fue calificada como la historia ficticia de un personaje real.
Aunque no estuvo presente en la ceremonia del anuncio, Rodríguez brindó una teleconferencia en tiempo real para Madrid y Latinoamérica.
El autor agradeció las alabanzas a su imaginación, pero también advirtió que parte del éxito de la mujer fue real y está documentado en periódicos de la época, como cuando fue a conocer al presidente William McKinley, por ser ella una mujer famosa.
El jurado argumentó que, además de los argumentos literarios, Chiquita podría resultar en la metáfora de un país pequeño como Cuba y sus sueños de superación, algo que el autor no negó, y además reconoció que hay rasgos biográficos en la novela, ya que él mismo salió de la isla en 1991 para lograr “pensar y decidir libremente” sobre lo que quería ser.
Así fue que Rodríguez pasó de ser un escritor de cuentos infantiles a dirigirse a un público adulto. Pero lo que más repitió en sus intervenciones fue el mensaje de la obra, “de soñar y elegir libremente, y si no ven alcanzados sus sueños, al menos luchar por alcanzarlos”.
Rodríguez hoy vive en Miami, tras residir ocho años en Colombia, a donde llegó desde Costa Rica, país al que huyó cuando salió de Cuba.
BENEFICIOS
Ganadores del mismo premio en ediciones anteriores, como el peruano Santiago Roncagliolo (2006) y el mismo Sergio Ramírez (1998), dijeron a LA PRENSA que Rodríguez gana dos cosas fundamentales con el Alfaguara: la independencia económica y una cantidad de lectores insospechados.
El premio de 175 mil dólares le será entregado a Rodríguez el 18 de abril de este año, en ceremonia especial.
Ignacio Polanco, presidente del grupo Prisa, al que pertenece Editorial Alfaguara, aseguró que el Premio Alfaguara es el más importante de la lengua española en la actualidad, no sólo por la calidad de sus ganadores, sino también porque su prestigio es reconocido en todos los países de habla hispana.
Este año se presentaron 511 obras. Ninguna tenía autoría nicaragüense.
Sergio Ramírez expresó que cerró un ciclo de su vida ayer, porque hace diez años ganó este premio junto a un cubano, Eliseo Alberto, y ahora, como presidente del jurado, se lo anunció a otro cubano.
También se mostró satisfecho porque su nombre está junto a otros grandes de la literatura hispana como José Saramago y Mario Vargas Llosa, entre otros, que han presidido los jurados del Premio Alfaguara.
Ramírez es el único ganador de este premio que ha tenido la oportunidad de ser presidente del jurado.