/Fotos de La Prensa/Cortesía/E. Meneses/Agencias

“Transición a la española”

Es posible que Fidel Castro traspasó el poder a su hermano Raúl, porque comprobó que él lleva bien el Gobierno de Cuba y su Revolución… Raúl va a presidir una transición a la española. Carlos Salinas Maldonado Una de las cosas que más sorprende en la descripción de la vida profesional del periodista Enrique Meneses […]

  • Es posible que Fidel Castro traspasó el poder a su hermano Raúl, porque comprobó que él lleva bien el Gobierno de Cuba y su Revolución… Raúl va a presidir una transición a la española.

Carlos Salinas Maldonado

Una de las cosas que más sorprende en la descripción de la vida profesional del periodista Enrique Meneses (Madrid, 1929), que aparece en su blog, es ésta: fue el primer reportero que ascendió a Sierra Maestra con el Che Guevara y Fidel Castro durante la Revolución Cubana, aunque dice en esta entrevista que no llegó a conocer totalmente al líder cubano.

Meneses cuenta que estuvo con Castro cuatro meses en la Sierra, otro tiempo con los revolucionarios cubanos que vivían en la clandestinidad en La Habana, y que recibían ayuda para sobrevivir; además de dinero, armas y pertrechos del exterior. Un testigo de la historia.

Y estos días tiene que revivir aquellos recuerdos, ahora que Castro, el Castro que él vio en aquellos meses de revolución, anunció que deja el poder en Cuba. El mismo martes, cuando el líder cubano informó en una carta publicada por el diario Granma su dimisión, Meneses fue invitado por el prestigioso diario El País para que charlara con sus lectores de la edición en internet sobre el futuro de la isla.

En esta entrevista con Domingo, Meneses recuerda aquellos días en la Sierra Maestra y en La Habana, con los revolucionarios. Dice que en Cuba había por aquellos tiempos unos 130 rebeldes separados en tres columnas y un grupo que permanecía “quieto” al mando del Che Guevara.

Cuba, cuenta Meneses, era La Habana y Santiago. “El resto dormía un sueño cansino: el campesinado comía pero no prosperaba”. El apoyo de la gente a la revolución era generalizado, afirma el periodista.

Durante su estadía en la isla cayó preso una semana por el Buró de Investigaciones del dictador Fulgencio Batista (1901-1973), hasta que fue expulsado del país en mayo de 1958.

Meneses dice que tras la dimisión de Fidel Castro, en Cuba se avecina una transición política “a la española”, liderada por Raúl Castro.

En España, la transición se produjo tras la muerte del dictador Francisco Franco y la proclamación como Rey de Juan Carlos I, quien se distanció de los delegados del dictador, incapaces de realizar reformas políticas. Adolfo Suárez tomó las riendas del gobierno español tras la dimisión de los representantes del régimen franquista y comenzó un proceso de consultas políticas para redactar una Constitución democrática. En 1977, Suárez logró una consulta al pueblo español sobre una reforma política que aniquiló el sistema franquista.

Para Enrique Meneses, la transición cubana no comenzará por lo político sino por lo económico. Y ayudará mucho el contexto político de su vecino gigante del norte, ése que Fidel desprecia. Meneses pronostica que en el Despacho Oval se sentará Barack Obama, que en las últimas semanas ha arrasado en las elecciones primarias del Partido Demócrata en busca de la candidatura para las elecciones del próximo noviembre.

“Barack Obama suavizará el embargo que limita el envío de dinero de EE.UU. a los familiares de la isla. Eso permite adquirir bienes de primera necesidad. La apertura al mercado libre se hará paulatinamente. En definitiva, si Raúl, en sus discusiones de la Sierra con Ernesto Che Guevara, defendía los métodos soviéticos y el argentino creía más en la línea china, hoy se demuestra que China tenía razón”, dice Meneses.

Y con esa apertura pasará lo contrario de lo que sucede ahora en las relaciones cubano-estadounidenses: no habrá un éxodo de cubanos hacia Florida, dice Meneses, sino una llegada de exiliados, con dinero, hacia la isla.

Enrique Meneses es autor de una docena de libros, entre ellos dos sobre Fidel Castro y Cuba. Ha sido corresponsal de medios españoles en Medio Oriente e India. Director de programas para Televisión Española y director para las Américas del conservador diario ABC. Colabora con revistas internacionales y ha sido profesor de fotoperiodismo.

Esta es su conversación con Domingo.

¿Con la renuncia de Fidel Castro se puede entender que el estado de salud del mandatario ha empeorado desde que traspasó el mando a su hermano Raúl?

Es una de las dos posibilidades. La otra es que haya comprobado que Raúl lleva bien el gobierno de Cuba y su revolución.

¿Asumirá Raúl Castro ahora el poder que tenía Fidel?

Ya lo está ejerciendo desde julio de 2006. Hay cosas que habrá querido hacer pero sabe que Fidel no las aprobaría. Yo creo que con su pragmatismo, Raúl va a presidir una transición a la española. No empezará por cambios políticos sino económicos. El cubano quiere ver mejorado su nivel de vida. Raúl tiene el poder de Fidel pero no está ideologizado como el Líder Supremo.

¿Cuáles cree que serán los ejes políticos de su gobierno?

La llegada a la Casa Banca de un Barack Obama suavizará el embargo que limita el envío de dinero de EE.UU. a los familiares de la isla. Eso permite adquirir bienes de primera necesidad. La apertura al mercado libre se hará paulatinamente. En definitiva, si Raúl, en sus discusiones de la Sierra con Ernesto Che Guevara, defendía los métodos soviéticos y el argentino creía más en la línea china, hoy se demuestra que China tenía razón.

Estados Unidos está en proceso electoral, ¿qué relaciones se pueden esperar con un nuevo gobierno en Washington? ¿Un levantamiento del bloqueo?

Existe el error muy extendido de denominar bloqueo lo que, en realidad es embargo. Lo primero supone aislar un país, lo segundo impedir comercio y viajes a la isla. Castro siempre ha dicho bloqueo porque aumenta la responsabilidad de EE.UU. en las desgracias de la población cubana. La realidad es que si tuviese divisas, compraría lo que necesitase en cualquier país que no fuese EE.UU. Barack Obama ha declarado que hablará con La Habana e intentará resolver los problemas que impiden la vuelta a la democracia de Cuba y la mejora de relaciones con Washington.

¿Políticamente qué se puede esperar en la isla? ¿Una mayor apertura? ¿Un cambio de rumbo?

La sucesión de un hombre de 81 años a su hermano de 76 es solo posponer el problema. La única salida razonable es la transición patroneada por Raúl. La muerte de Fidel facilitaría los cambios porque, conociéndolo, meterá sus narices en todo lo que pueda.

¿Habrá reformas económicas que permitan levantar muchas de las prohibiciones que afectan a los cubanos?

El estómago es prioritario. De ideología ya están empachados los cubanos después de 50 años de malvivir. Después de comer a gusto y tener acceso al mínimo bienestar, se empezará a discutir cuál es el menos malo de los sistemas políticos. Winston Churchill decía que el menos malo era la democracia.

¿Cómo afecta moralmente o emocionalmente este cambio a la gente de a pie en Cuba? ¿Se puede esperar un aumento en las emigraciones de cubanos?

Antes de que empiece un éxodo hacia el Norte, hacia Florida, habrá una llegada de exiliados, con dinero y “know-how”. España nunca tuvo un exilio tan adinerado aunque, también es verdad que el régimen de Franco había mantenido un sistema de libre mercado durante los 40 años de dictadura. Repito, no veo emigraciones hacia EE.UU. como las que se produjeron hace décadas, especialmente la de Mariel.

¿Cuál cree que debería ser la reacción de la disidencia cubana, principalmente la de Estados Unidos?

No ponerse nerviosa. No empezar a reclamar que se empiece por elecciones libres con partidos. Están por hacer esos partidos. Las indemnizaciones por propiedades confiscadas durante los 49 años de castrismo deben posponerse en los primeros tiempos y reclamarse cuando esté asentado un sistema democrático con una Justicia Libre e Independiente.

¿Cómo afecta la renuncia de Fidel Castro el proyecto político del presidente venezolano Hugo Chávez?

En cualquier caso, Chávez sabía que Fidel Castro tarde o temprano está condenado a desaparecer. Y el hermano tiene 76 años. Luego lo más probable es que se haga a la idea de ser el nuevo Castro aunque sin la capacidad de entusiasmar a las masas. Los tiempos no son los mismos. Si viviese el Che, sería un señor muy mayor, con poco pelo, barriga y gruesas gafas. Su leyenda se forjó con su trágica muerte a tan temprana edad.

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