Roger Clemens y el reflejo de la impotencia en el Congreso. (LA PRENSA/AP)

Clemens atrapado

[doap_box title=»Cara a cara» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Clemens y McNamee estaban separados por un solo asiento en la misma sala donde, hace tres años, Mark McGwire, Rafael Palmeiro y Sammy Sosa vieron sus carreras quedar en tela de juicio ante denuncias de consumo de sustancias para mejorar el rendimiento. [/doap_box] WASHINGTON/ AP Bajo interrogatorio en el […]

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Clemens y McNamee estaban separados por un solo asiento en la misma sala donde, hace tres años, Mark McGwire, Rafael Palmeiro y Sammy Sosa vieron sus carreras quedar en tela de juicio ante denuncias de consumo de sustancias para mejorar el rendimiento.

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WASHINGTON/ AP

Bajo interrogatorio en el Congreso, Roger Clemens trastabilló con sus palabras al negar nuevas acusaciones de dopaje hechas en su contra por su ex compañero y estrecho amigo Andy Pettitte.

El estelar lanzador hizo mal uso de palabras al tratar de decir que no se acordaba de ciertos hechos y también pronunció mal el apellido de su acusador principal, Brian McNamee, en su testimonio ante los miembros de la Comisión de Vigilancia y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes

La reputación y legado de Clemens, laureado siete veces con el premio Cy Young y ganador de 354 triunfos en su carrera, está de por medio, sin descartar la posibilidad de que sea procesado judicialmente más adelante.

“Nunca he consumido esteroides u hormona de crecimiento humano”, dijo Clemens, levantando la voz. “Sin importar lo que se va a discutir hoy aquí, mi nombre quedará manchado”.

Sus desmentidos, sin embargo, no parecieron tener eco.

“Señor, cuesta creerle. Odio decir eso”, dijo Elijah Cummings, un congresista del estado de Maryland. “Es uno de mis ídolos, pero cuesta creerle”.

Fue claro desde el inicio de la audiencia, que duró cuatro horas y media, que la comisión no iba a tratar a Clemens con guantes de seda, pese a las diversas reuniones individuales que el lanzador sostuvo con los representantes en días recientes.

De hecho, luego de que Clemens interrumpió al presidente del panel Henry Waxman en los momentos finales de la audiencia, el congresista de California hizo golpear su martillo y le pidió callarse. “Discúlpeme, pero este no es su turno para ponerse a argumentar conmigo”.

Cuando terminó la audiencia, Clemens esquivó a la prensa.

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