- Deporte nica sin respaldo
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Ver Infografia > Un tema recurrente, y quizás hasta un poco molesto para quienes se sienten aludidos con los señalamientos, es la participación de Nicaragua en los Juegos Olímpicos. Siempre centro de discusiones.
Ahora que nos encontramos en el año de la máxima celebración deportiva, que tendrá como escenario la ciudad de Pekín, en la República Popular de China, salta la misma pregunta: ¿tenemos que ir?
Hay muchas voces. Las que creen que participando se aprende y se propician convenios de cooperación, y los que lo consideran un gasto innecesario y -en cambio- proponen una inversión en la preparación. Ciertamente ambas voces podrían tener algo de razón.
El Comité Olímpico Nicaragüense (CON) ha comunicado que podríamos competir en las disciplinas de atletismo, boxeo, judo, levantamiento de pesas, lucha, natación, tae kwon do y tiro deportivo.
NUESTRA DELEGACIÓN
Se estima una delegación de 32 personas, compuesta por 17 deportistas, ocho delegados (uno por disciplina), ocho entrenadores (uno por disciplina), un médico, un periodista y el jefe de misión.
Además, asisten por razones de protocolo del Comité Olímpico Internacional (COI) en los Juegos Olímpicos el presidente y secretario general del CON, Julio Rocha y Félix Correa respectivamente.
El CON solicitó ante la Asamblea Nacional un presupuesto de unos 7 millones de córdobas, para cubrir la preparación, material deportivo, uniformes, boletos de avión, viáticos, transporte, atención médica, entre otras cosas.
Inmediatamente, el director del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), Marlon Torres, opinó en su oportunidad: «La cantidad que piden es exagerada para sólo participar. En todo caso si se va competir a las Olimpíadas para fogueo se deben mandar más atletas que delegados».
TRISTE HISTORIA
Nicaragua tiene una triste historia en las Olimpiadas, como en cada uno de los certámenes correspondientes al Ciclo Olímpico (Juegos Centroamericanos, Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos).
Y los pobres registros no sólo se limitan a la ausencia de medallas. De antemano sabemos que no tenemos posibilidades de obtenerlas. La triste historia es que muchos atletas ni siquiera compiten.
Ciclistas, luchadores, pesistas, velocistas, boxeadores se han retirado, se han enfermado o han pretendido decir que están mal de salud, como lo hizo el velocista Leonel Teller en los Juegos de Moscú 1980.
Teller, quien competiría en las prueba de los 400 metros vallas, se quejó de dolencias que -no obstante- los médicos no encontraron. Cuando se escuchó el disparo de salida, Teller no despegó.
Aún cuando no se mira la medalla como una posibilidad, nuestros atletas toman cualquier certamen internacional para imponer marcas personales y si su preparación lo permite un récord nacional.
Sin embargo, ni eso se ha logrado.
¿ESTÍMULO O TURISMO?
La participación en unos Juegos Olímpicos muchas veces es considerada un estímulo para los atletas más destacados, aunque a la vez es un premio que cuesta mucho, y que otros aprovechan para hacer el denominado «turismo deportivo».
«¿Que se hace turismo deportivo? Lo que tenemos que analizar es qué función hacen los que van. Y un deportista no puede viajar sin alguien que lo entrene, sin alguien que lo represente o defienda en las reuniones técnicas», dice Félix Correa, secretario general del CON.
Explica que los entrenadores y delegados cumplen además con la misión de aprender y desarrollar sus conocimientos.
«¿Porqué no avanzamos? Bueno, nuestros entrenadores no se capacitan, no tenemos infraestructura, no hay material deportivo, no se aprovechan convenios. Y cuando pedimos el dinero para eso, nos dicen que es exagerado», señala Correa.
«El deporte es un inversión. Sería contradictorio no pretender lo mejor en mi área. ¡Ahh!, otros dirán que ese dinero se puede invertir en otras cosas, pero mi trabajo es éste», agrega.
CONVENIOS PERDIDOS
Correa opina que Nicaragua propicia convenios de colaboración con su participación en Juegos Olímpicos, que sin embargo -se critica- no se han logrado convertir en resultados.
«Aquí existe un problema. Por ejemplo, nosotros logramos un convenio de cooperación con un país, para nuestros atletas. Presentamos esa oportunidad a la Federación Nacional correspondiente, y nos responden que no tienen contemplado ese gasto en su limitado presupuesto», explica Correa.
«Hay que aclarar que los convenios normalmente son en concepto de precios preferenciales, por ejemplo. Nada es regalado. De cualquier modo, hay una inversión, más pequeña, que se tiene que hacer para aprovechar ese convenio, pero se pierde porque no se contempla en los planes», añade.
Nicaragua es un país que necesita un Proyecto de Nación, y eso también incluye al deporte. No existe un Proyecto Deportivo, que involucre al IND, CON, Federaciones Deportivas Nacionales u otros organismos.
Ese proyecto propiciaría no solamente el aprovechamiento de los convenios, sino que todos los actores deportivos trabajarían con un plan y una meta en común, que a la postre se convertiría en mejores resultados deportivos.
«Es cierto. No trabajamos como tiene que ser. Tenemos que estar más unidos, para obtener resultados», dice Correa.