- Periodista nicaragüense conduce el programa Buenos Días, de la cadena Telemundo y NBC
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CORRESPONSAL/MIAMI
Es una de las nicaragüenses sobresalientes en el Sur de la Florida. Su rostro está presente en las pantallas de televisión todas las mañanas, a partir de las 5:00 a.m., ofreciendo una variedad de información a la teleaudiencia hispana.
Se trata de Arly Alfaro, una de las dos conductoras del programa Buenos Días, que transmite el Canal 51 de la Cadena Telemundo y NBC.
Orgullosa de sus raíces, dice sentir satisfacción tras haber tomado la decisión acertada de trabajar para el mercado hispano en Estados Unidos.
Manifiesta estar feliz en la conducción de un programa de transmisión en vivo, de hora y media, que ofrece información y consejos al televidente en materia de consumo, tiempo, noticias, salud e inmigración.
Considerada una mujer muy profesional, emprendedora y de éxito, Alfaro trabaja en uno de sus mayores retos en la televisión. Dice estar apostando todo su esfuerzo en un formato nuevo, al aire, conducido por dos mujeres.
“Estoy comprometida con que Buenos Días sea el programa que los hispanos van a preferir para comenzar su día”, comentó.
LA PARTIDA DE SU TIERRA
Salió de Nicaragua en 1981. La causa: los cambios políticos que sufría el país tras el ascenso al poder del Frente sandinista (FSLN).
Arly tenía 11 años cuando dejó Nicaragua y para ella resultaba una experiencia excitante que la relacionaba con el mundo de Disney, pero al llegar a Estados Unidos la convivencia resultó un shock debido al cambio de cultura y de idioma.
Sin embargo, reconoce que la peor parte la llevaron sus padres, quienes de ser profesionales tuvieron que iniciar de la nada, como obreros de fábrica, para sostener a la familia.
Orgullosa de sus progenitores, manifestó que “ellos no se conformaron con esa condición y se prepararon hasta retomar una carrera profesional en Estados Unidos”.
ESTUDIOS DE PERIODISMO
Alfaro decidió estudiar periodismo debido a sus vivencias al llegar a Estados Unidos. Hace una pequeña pausa, ríe un poco y dice que estudió periodismo porque siempre ha sido muy hablantina; además, influyó el hecho de vivir las vicisitudes que enfrentaron sus padres.
“Cuando llegamos a West Palm Beach, ellos (sus padres) no hablaban inglés y fue difícil encontrar a personas que te ayudaran y te orientaran en tu propio idioma”, recordó.
“Esa situación quedó en mi mente y sentí la necesidad de ayudar, de poder tener una voz para educar e informar a otras personas que recién llegan al país, a como le sucedió a mi familia”, afirmó.