Al parecer, Luis Pérez quiere retomar en serio su carrera y aprovechar algunos años que podría tener por delante si realmente se cuida como un atleta profesional.
Su apoderado Mario García confirmó el fin de semana, que Pérez se prepara para retornar a finales de abril en una cartelera que organizará la empresa “Pinolero Boxing”, en Managua.
Y lo más importante, es que Luis está decidido a recuperar el terreno perdido, a confirmarse como uno de los mejores boxeadores de Nicaragua y una potencial estrella a nivel internacional.
Aunque ha sido campeón en par de ocasiones, con las coronas supermosca y gallo de la FIB, Pérez debería estar en los mejores escenarios del boxeo internacional, porque gusta al público y los especialistas a nivel internacional lo han calificado como una figura de primera categoría.
Desde enero del 2003, Luis ha realizado seis peleas de título mundial, muy pocas por cierto, pero los resultados son muy buenos con cinco victorias: dos contra Félix Machado, una ante Luis Bolaño, Dimitri Kirilov y Genaro “Poblanito” García.
Su última pelea la perdió ante el ghanés Joseph Agbeko, pero no fue por la superioridad boxística del africano. Fue producto de la indisciplina de Pérez, de su poco compromiso con el gimnasio y actividades extradeportivas que para nada contribuyen con su preparación.
García dijo sentirse entusiasmado con el cambio de mentalidad de Pérez, porque al parecer ha reconocido que el principal culpable de sus caídas son producto de él mismo.
Y es cierto, nadie más puede tener culpa de que se dedique a parrandear y alejarse del gimnasio. Luis es un boxeador profesional que debe cuidarse, no es un niño, y ojalá que retome en serio su carrera.
Está a tiempo de hacerlo. En abril cumple 30 años, y con la experiencia que ha acumulado en media docena de peleas de título del mundo, puede boxear con mucha calidad, unos tres o cuatro años más si así lo desea. Incluso, podría llegar más lejos, pero todo dependerá de la dedicación que le ponga al entrenamiento.
GRANDES RIVALES
Quizás hasta ahora Pérez se dio cuenta de que puede hacer más historia en el boxeo profesional.
Ahora que ya subió a la categoría de los supergallos (122 libras), debería estar haciendo planes de enfrentar a los campeones de la división, como el panameño Celestino Caballero (AMB), el canadiense Steve Molitor (FIB), Israel Vásquez (CMB) o Daniel Ponce De León (OMB).
Incluso, hay peleadores que no son campeones, pero que podrían generar buenos ingresos para los bolsillo de Luis, como el mexicano Rafael Márquez, el panameño Ricardo Córdova, el mexicano Abner Mares, el boricua Juan Manuel López, entre otros.
Luis salta a esa categoría en el momento justo para golpear con fuerza y enrumbar su carrera a los mejores niveles. Lo importante será ahora que aproveche el tiempo, y explote su nombre para quizás capturar una tercera corona del mundo y lo más importante, asegurar económicamente su futuro.