Un polémico proyecto de amnistía pasará a consultas la próxima semana y posiblemente será dictaminado, adelantó ayer el presidente de la Comisión de la Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos, Enrique Quiñónez.
La amnistía beneficiaría al ex presidente Arnoldo Alemán, condenado por corrupción a veinte años de cárcel, aunque goza de país por prisión.
Además, serían favorecidos Eduardo Montealegre y otros políticos que están bajo investigación.
“Yo creo que es necesaria, soy defensor de la amnistía y vamos a dejarlo claro posiblemente en un dictamen de la próxima semana, porque ya estamos definidos los que estamos a favor y los que están en contra de la amnistía”, dijo.
De los que rechazan la amnistía no hay ninguna duda: el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el disidente Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
Pero es de los que están a favor del proyecto que no hay nada claro y Quiñónez lo admitió.
“No sé, hasta que se ponga la firma de cada uno de los diputados se conocerá si el dictamen favorable será el de mayoría o el de minoría”, señaló Quiñónez.
Jamileth Bonilla, jefa de la bancada Por la Unidad, sostuvo que en lo personal respalda el proyecto, sin embargo aclaró que los miembros del colectivo todavía no toman una decisión formal.
Montealegre ha dicho que no requiere de una amnistía porque no ha cometido delito.
Quiñónez y Bonilla propusieron ayer a las personas que no deseen beneficiarse con la amnistía, que envíen una nota formal.
El representante por ALN-PC, Augusto Valle, aseguró que de la amnistía depende el futuro de Nicaragua.
“Lo peor sería que por no utilizar este método de perdón caigamos en una situación más tétrica políticamente, como sería la perpetuidad de una dictadura militar, con una filosofía trasnochada y esquizofrénica que domina el socialismo del siglo XXI”, resumió Valle.