Prescinda del azúcar, sal, especias y alimentos grasosos en la dieta del bebé. Modelo: Jonah Castillo Wilford. (LA PRENSA/U. Molina)

¡Listo para comer!

Si su bebé llegó a los seis meses, entérese de cómo prepararle minirrecetas, guiada por una nutricionista [doap_box title=»Minirrecetas» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Prepárele un rico y nutritivo menú A los seis meses: Dele cereales para bebé. Dos cucharadas, tres veces al día (desayuno, almuerzo y cena), mezclados con leche materna o fórmula. Ofrezca con cuchara. Pero, […]

  • Si su bebé llegó a los seis meses, entérese de cómo prepararle minirrecetas, guiada por una nutricionista
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Prepárele un rico y nutritivo menú

A los seis meses: Dele cereales para bebé. Dos cucharadas, tres veces al día (desayuno, almuerzo y cena), mezclados con leche materna o fórmula.

Ofrezca con cuchara.

Pero, además, continué con el pecho de tres a cuatro veces al día.

A los siete meses: Continué la lactancia materna entre los tiempos de comida.

Dele cereal de bebé de dos a cuatro cucharadas, dos veces al día. Prepárelo con cuatro onzas de leche materna o fórmula (en el desayuno o la cena).

Dele cuatro onzas de jugo diluido con agua una vez por día, a media mañana. En el almuerzo, prepárele verduras cocidas en puré o majadas. No agregue azúcar, sal o mantequilla.

Entre los 10 y 12 meses: Continúe la lactancia materna entre los tiempos de comida.

Dele cuatro cucharadas de cereales mixtos de bebé con leche materna y puede agregarle trocitos de frutas. Dele esto dos veces al día: desayuno y cena.

En el almuerzo, ofrézcale verduras cocidas en puré o frijoles licuados o majados (ya puede agregar una pizca de sal o mantequilla).

Si su opción para el almuerzo es sopa de frijoles, puede agregarle una yema de huevo cocido (evite la clara de huevo hasta después del primer año; antes, puede causar alergias).

También, le puede dar un caldo de carne, pollo o pescado cocido y licuado. En la primera introducción, no le ponga verduras, pero después puede agregárselas.

Cuidado con los jugos

Según la nutricionista Esther Sánchez, en Nicaragua, el 33 por ciento de los niños de tres meses consumen jugos. Al llegar a los seis meses, el porcentaje se eleva al 100 por ciento.

Los jugos de frutas son extractos líquidos concentrados derivados de frutas. En su composición, existen carbohidratos difíciles de absorber por el intestino del lactante, como el sorbitol y la fructuosa, en cantidades muy elevadas, asevera Sánchez.

El consumo de jugos en lactantes puede ocasionar dolor de estómago crónico, diarrea aguda y crónica, detención del crecimiento, aumento del reflujo gastroesofágico. Además de caries dentales, obesidad y malnutrición.

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Después de los seis meses de edad, ha llegado el momento en el que la alimentación del bebé deja de ser exclusivamente con leche materna.

“La leche es todavía el alimento principal en su dieta, pero deja de ser suficiente para cubrir todas sus necesidades nutritivas. Por esta razón, se deberá introducir poco a poco otros alimentos”, precisa la nutricionista Esther Sánchez.

La principal razón para no introducir la alimentación complementaria antes de los cuatro meses es que la leche materna y las fórmulas de inicio aportan, por sí solas, todos los nutrientes que el bebé necesita entre los cuatro y seis meses de vida. Antes de esa edad, también existe inmadurez del aparato digestivo y del riñón, por lo que la introducción de determinados alimentos puede condicionar problemas digestivos, desarrollo de alergias y diarreas.

Además, en los primeros meses de vida, el lactante sólo es capaz de succionar líquidos, lo que dificulta la introducción de alimentos sólidos. Sin embargo, a partir de los seis meses, el bebé aprende a masticar y a tragar alimentos, lo que permite una nutrición más variada.

“El crecimiento y desarrollo de los niños demanda mayor ingesta de nutrientes, en especial durante el primer año de vida”, comenta la nutricionista.

Según Sánchez, en las primeras etapas es esencial un balance adecuado de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales. “Una cantidad excesiva o insuficiente de cualquiera de estos nutrientes podría causar problemas en la salud y desarrollo del niño. Es probable que caiga en desnutrición o deficiencia de algún nutriente”, dice la especialista.

Alimentos antes de tiempo
La nutricionista explica que la alimentación complementaria antes de tiempo es innecesaria y puede causar daños a la salud del bebé.

“Dar alimentos sólidos antes de los seis meses de edad puede causar alergias, dolor de estómago, estreñimiento o diarrea y obesidad”.

Todo un proceso de adaptación
A la edad de seis meses, el bebé ya se sentará con ayuda, mantendrá su cabeza, no empujará los alimentos con su lengua y estará listo para comer.

Según Sánchez, al iniciar en la ingesta de alimentos sólidos al bebé, la mejor técnica que puede usar la madre o quien le dé de comer será estar relajada, tranquila, sonriente, sin mostrar ansiedad o preocupación si el bebé no desea comer.

En ese sentido, nunca obligue al bebé a comer, mejor ofrezca los alimentos sólidos cuando el bebé muestre mucha hambre.

También, recomienda establecer un horario de comida.

Un alimento a la vez
La nutricionista señala que se deberá iniciar con un solo alimento a la vez. “Al inicio, evite mezclar los alimentos y espere cinco días antes de ofrecer otro alimento nuevo”.

Es decir, que debe darle cereales de una sola variedad; igual con las verduras y las carnes por separados.

Para poner en práctica
Los cambios de alimentación e introducción de nuevos alimentos se harán poco a poco.

No le dé alimentos recalentados, ni preparados más de 12 horas antes de ser consumidos por el niño.

– Dele una dieta variada.

– No intente darle mucha comida, es mejor que coma pequeñas cantidades varias veces al día.

– Procure seguir una disciplina de horarios y evitar el picoteo entre horas.

– Prescinda del azúcar, sal, especias y alimentos grasosos.

– Retrase al máximo la introducción de golosinas, papas fritas y pastelería, porque aportan muchas calorías en forma de grasas, sobre todo saturadas.

– Al comprar alimentos de bebé, siempre se debe revisar la fecha de vencimiento y los sistemas de seguridad.

– Tenga cuido con el consumo temprano de jugos de fruta, ya que podría causar en el bebé dolor de estómago.

– Además, producen sensación de llenura y plenitud. “Es una desventaja para el lactante, pues demanda menor cantidad de alimento y disminuye la ingesta de nutrientes y calorías”.

– Evite que su bebé consuma miel antes del primer año de vida, ya que su estómago no está listo.

– Asee los dientes y encías siempre que su bebé ingiera alguna bebida o alimento.

– Evite que el bebé se duerma con la pacha en la boca, especialmente si contiene leche o jugo.

Nosotras

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