Las 1,979 operaciones antidroga y en contra del crimen organizado en general, realizadas en un año por la Policía Nacional, permitió al país recuperar cinco millones 543 mil dólares y más de 700 mil córdobas, así como otra cantidad no especificada en vehículos de todo tipo.
A su vez, los esfuerzos policiales permitieron el desmantelamiento de una base de operaciones de uno de los cárteles mexicanos, la incautación récord de más de 20.3 toneladas de cocaína y 186 kilos de heroína.
Un recuento de la Policía Nacional indica que durante ese período esa institución logró el desmantelamiento de buena parte de la base logística al narcotráfico, al ocupar 78 vehículos entre livianos y pesados, 10 medios acuáticos, 12 motores marinos y tres medios aéreos.
También los archivos policiales registran la ocupación de 72 vehículos, los cuales habían sido robados en otros países de la región y trasladados a Nicaragua. La institución reporta la devolución de los mismos a sus propietarios, según el procedimiento establecido por la ley.
Pero este trabajo también representó la pérdida para las fuerzas policiales de tres de sus mejores oficiales, que fallecieron en la lucha contra el crimen organizado y la delincuencia común. Estos fueron: Rómulo Antonio García Velásquez, Araceli del Carmen Vargas Acevedo y Alejandro de Jesús Altamirano Aráuz.