- Presidente Oscar Arias preocupado
La violencia y la inseguridad, generadas por la delincuencia y el narcotráfico, han ido ganando terreno en las calles de Costa Rica en los últimos años, según el gobierno de Oscar Arias, que busca tomar medidas drásticas para recuperar la tranquilidad en este país conocido como la “Suiza Centroamericana”.
“La inseguridad es un problema real. Hay grupos de adolescentes nacionales y foráneos. Estamos conscientes de que es un tema preocupante”, admitió Arias en alusión a grupos delincuenciales colombianos.
“Ha fallado el Gobierno. Continúa el hampa haciendo lo que le da la gana, a vista y paciencia de la sociedad y del Gobierno”, puntualizó el mandatario costarricense, en cuya Administración han sido incautadas más de 50 toneladas de cocaína.
Laura Chinchilla, Ministra de Justicia, precisó al diario La Nación que desde 1990 la tasa de homicidios en el país aumentó 50 por ciento, mientras que el porcentaje de delitos por cada 100,000 habitantes pasó de 135 a 295 en los últimos 16 años.
En el mismo período, los robos crecieron en 700 por ciento y los delitos relacionados con drogas el 280 por ciento, indicó.
La violencia golpea también a miles de turistas que ingresan cada año al país y quienes sufren en carne propia asaltos y robos, muchos perpetrados con armas de fuego.
Al clamor popular por más seguridad se sumó la Iglesia católica. El Arzobispo de San José, Hugo Barrantes, urgió al Gobierno elaborar una agenda con medidas suficientes para atacar la creciente ola delictiva.
Arias convocó de emergencia al Ministro de Seguridad, Fernando Berrocal; a la ministra Chinchilla; al Fiscal General, Francisco Dall'Anese; al presidente de la Corte Suprema de Justicia y el director del Organismo de Investigación Judicial.
El encuentro persigue delinear estrategias nuevas de combate a la delincuencia entre las instituciones encargadas de la seguridad nacional.