Un nuevo año es un regalo demasiado grande como para dejarlo pasar inadvertido, sobre todo si estamos conscientes que de tiempo se compone la vida.
Hay nuevas ilusiones, nuevos retos y muchas batallas que librar, si en realidad deseamos resucitar hacia una vida mejor a partir de este momento.
Para esta época, todos nos deseamos un feliz año. Y está bien, ¿pero cuántos estamos dispuestos a luchar para de verdad mejorar? Ese es el reto que tenemos.
Ojalá un día pudiéramos unirnos al grupo de los insatisfechos, que reniegan de la mediocridad y que aún claros de sus limitaciones desempolvan la esperanza y siguen luchando.
El más reciente integrante de ese grupo es José “Quiebra Jícara” Alfaro, el campeón mundial de las 135 libras de la AMB, que tiene al país henchido de orgullo estos momentos.
Este muchacho que hoy debe ser reconocido como el Atleta del Año 2007 en Nicaragua, se ha levantado a base de trabajo, determinación y disciplina.
Tras un vertiginoso inicio como peleador, dio la impresión de haber perdido el entusiasmo pero reaccionó a tiempo para subir su voltaje y reiniciar el camino.
Alfaro se ha levantado y ahora se eleva a niveles históricos, donde sólo grandes atletas de nuestro país han llegado. Ahora falta verlo sostenerse en la cima.
Pero en este momento, el de seleccionar a los mejores deportistas del 2007, la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN), tendrá hoy una fácil escogencia con José.
Este muchacho, al igual que Román “Chocolatito” González y el boxeo en general, nos salvaron de un 2007 discreto, el que daba la impresión que no habría nada para celebrarle.
Aún antes de su victoria ante Prawet Singwancha, el “Quiebra Jícara” había logrado un gran año: cuatro éxitos y todos por nocaut, pero la victoria ante el tailandés, fue como ponerle la cereza al pastel.