- Alfaro con la gran misión de seguir como campeón
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Las imágenes aún están demasiado frescas y desfilan ante nosotros con la misma nitidez del momento, que resulta imposible perderse un detalle.
Ahí está José “Quiebra Jícara” Alfaro con su vigor atacante, martillando la humanidad del tailandés Prawet Singwancha, mientras construye una laboriosa victoria por decisión.
Fue una victoria difícil, pero inobjetable, legítima, frente a un boxeador que mostró tanta determinación y recursos como el nica, aunque no tenía la fortaleza ni el carácter de este.
Alfaro ha entrado a la historia. Es el octavo nica que atrapa una corona mundial. Es el monarca ligero (135 libras) de la AMB y tiene el material para que su reinado no sea efímero.
Pero, ¿qué viene ahora? Más sacrificio, más esfuerzo, más privaciones. Sólo así podrá sostenerse en la cima. Ese es el precio del éxito. De lo contrario, no podrá mantenerse arriba.
BUENOS ANTECEDENTES
Nicaragua necesitaba un campeón como Alfaro, como el Alfaro de ahorita: trabajador, disciplinado, sencillo y muy hábil en el uso de la palabra.
En una sociedad afectada por una terrible crisis de valores, los buenos ejemplos, como Alfaro, pueden tener un impacto positivo muy valioso. Él seguro que ya lo ha entendido.
Ahora, tras el descanso natural, luego de una pelea y las celebraciones y homenajes que seguro tendrá, viene el reinicio de los entrenamientos, la parte esencial para preservar el éxito.
Se asegura que el boricua José Miguel Cotto podría estar de primero en la lista de retadores para “Quiebra Jícara”, pero eso se conocerá posteriormente.
Ahora es momento para celebrar, pero sin perder contacto con el piso. Eso es clave.