- Justicia de EE.UU. lo vincula con aportes ilegales a presidenta Cristina Fernández
MIAMI/EFE /AFP
La justicia estadounidense acusó al director de Inteligencia de Venezuela de estar implicado directamente en el caso del empresario estadounidense-venezolano Guido Antonini Wilson, a quien llamó por teléfono a Miami en dos ocasiones, según un documento difundido ayer.
El director de Inteligencia de Venezuela, bajo el nombre encubierto de “Arvelo”, llamó a Antonini el 6 de noviembre para decirle que estaba al tanto de sus preocupaciones por el escándalo del maletín de 800,000 dólares que intentó ingresar clandestinamente a Argentina.
Le dijo que esas preocupaciones estaban siendo atendidas, según la documentación a la que accedió la AFP.
El jefe de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) de Venezuela es el general de brigada Henry Rangel Silva.
Según pruebas obtenidas por el FBI e incorporadas a la causa, el dinero que transportaba Antonini Wilson estaba destinado a la campaña electoral de la entonces candidata a presidenta argentina Cristina Kirchner, luego vencedora en los comicios de fines de octubre.
Otra llamada del jefe de Inteligencia venezolano tuvo lugar el 18 de noviembre, otra vez bajo el nombre de “Arvelo”, para informar a Antonini que el abogado venezolano Moisés Maiónica, ahora detenido en Miami acusado de ser agente encubierto de Venezuela, aconsejaría a Antonini sobre la estrategia a seguir para encubrir los hechos.
LLAMADAS DELATORAS
“El 6 de noviembre, aproximadamente a las 6:02 p.m. Moisés Maiónica habló por teléfono con Antonini y le informó que el hombre que lo llamó más temprano (…) y se identificó como ‘Arvelo’ era el director de la Disip”, dice la acusación.
Un gran jurado estadounidense presentó el jueves la acusación formal contra cinco supuestos agentes encubiertos de Venezuela implicados en el caso del envío clandestino de fondos venezolanos que Antonini Wilson llevó en un maletín a Buenos Aires, destinados a la campaña presidencial de Cristina Kirchner en Argentina, según conversaciones grabadas por el FBI a los detenidos.
Sin embargo, la acusación final presentada el jueves por los fiscales federales, a diferencia de todas las denuncias previas, omitió referirse a la campaña de un candidato presidencial en Argentina como la destinataria de los fondos.
La presidenta argentina Cristina Kirchner había considerado las denuncias en la justicia estadounidense como “una operación basura” para dañar las buenas relaciones de su gobierno con el de Hugo Chávez.
El documento completo de la acusación, firmado por el fiscal federal del sur de la Florida Alexander Acosta, el fiscal adjunto Thomas Mulvihill y Clifford Rones, del departamento de Justicia fue difundido este viernes con la narración de los hechos que llevaron a la detención de cuatro personas.
Los venezolanos Moisés Maiónica, de 36 años; Franklin Durán, de 40, y Carlos Kauffmann, de 35, y el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello, de 40, están detenidos por este escándalo internacional.
Otro venezolano, Antonio José Canchica Gómez, de 37 años, acusado también de agente encubierto para tapar los hechos, está prófugo.
Según consta en la causa, los supuestos agentes venezolanos se reunieron entre mediados de agosto y diciembre varias veces con Antonini Wilson, quien tiene residencia en Miami.
En esos encuentros le hicieron saber que altos funcionarios de Venezuela, en especial de la Vicepresidencia, del servicio de Inteligencia y del Ministerio de Justicia, estaban preocupados por la derivación del caso, y buscaban que no se conociera el papel del Gobierno venezolano en el envío de los fondos.
En el primer encuentro con Antonini, el 23 de agosto en el restaurante Jackson’s Steakhouse, de Fort Laudardale (al norte de Miami), “Durán informó a Antonini de la identidad del destinatario previsto de los 800,000 dólares”, dice la acusación, sin revelar el nombre.
Además, le adelantó a Antonini que “autoridades de un gobierno extranjero lo perseguirían si no decía que el dinero incautado le pertenecía a él (Antonini)”.
En otro encuentro, el 27 de agosto en el mismo restaurante, Franklin Durán advirtió a Antonini que “gente” en Venezuela y Argentina querían que se resolviera el escándalo y que no se conociera la verdad, dice la acusación de los fiscales.
Antonini Wilson, cuya extradición pide Argentina por contrabando y lavado de dinero, colaboró con el FBI y no enfrenta cargos en Estados Unidos.