En su visita aquí, con motivo del inicio de la Liga Profesional, el gran anuncio que hizo el doctor Juan Francisco Puello Herrera, presidente de la Confederación de Beisbol del Caribe, fue que dicha organización podría llamarse Confederación del Beisbol Latinoamericano.
Y cuándo esperábamos algo sustancioso, Puello fue a otros temas, abordados con la prisa del momento, y le puso fin a su intervención sin que nuestra curiosidad sobre el futuro de la liga nica, fuera disipada.
En cambio, en su último viaje a Colombia, dijo que si no es en el 2008, será en 2009 cuando Colombia será un miembro activo de la Confederación, y podrá jugar en la Serie del Caribe.
En realidad, el futuro de nuestra liga no depende de Puello, sino de nosotros. Y él, no ha faltado a la verdad, al decir que los colombianos están más cerca de entrar a la Confederación.
Encabezados por Edinson Rentería, los colombianos han avanzado de forma significativa y han cumplido cada requisito establecido por la Confederación y las Grandes Ligas (MLB).
Pero además, los sudamericanos cuentan con 50 peloteros firmados que juegan en su liga y otros seis en circuitos internacionales, lo que les permite contar con un 90 por ciento del material local en su torneo, según datos del periodista Leonte Landino, de ESPN.
Aquí a lo sumo llegamos a 30 firmados y no todos juegan en la liga, pero lo más grave pasa fuera del terreno porque no se ha trabajado para crear la estructura que permitiría tener una visión clara del proyecto.
No tenemos la base de jugadores adecuada, la infraestructura es obsoleta y además de que no hay recursos, tampoco contamos con el sistema correcto para solventar esas deficiencias.
Lo más grave es que seguimos jugando sin una visión, sin un plan bien. Aquí no están fáciles los recursos, pero se tornan más difíciles cuando no están soportados por un proyecto bien formulado.