Las empresas estadounidenses crearon otros 94,000 puestos de trabajo en noviembre, el desempleo se mantuvo en el 4.7 por ciento y los salarios crecieron a buen ritmo, indicios de que el mercado laboral mantiene su solidez pese a la contracción en el sector de la vivienda y el crédito.
El panorama del mercado laboral, difundido el viernes por el Departamento del Trabajo, demostró que la contratación de personal fue copiosa en los sectores de la enseñanza y servicios de Salud, compensando las pérdidas en el ramo de la construcción, manufacturero y el de los servicios financieros.
Los 94,000 empleos creados en noviembre siguió a los 170,000 de octubre. El índice de desempleo se mantuvo en el 4.7 por ciento por tercer mes consecutivo.
“Es esperanzador. El pilar que sigue aguantando la economía en la creación de empleo”, dijo el economista jefe del banco La Salle Bank, Carl Tannenbaum.
La actuación del sector laboral fue mejor a la anticipada por los economistas, que habían pronosticado un incremento en el desempleo al 4.8 por ciento y creyeron que las empresas sólo crearían unos 70,000 empleos.
La salud del mercado laboral estadounidense es un factor determinante de si la economía sobrevivirá a las convulsiones ocasionadas por el colapso del mercado de la vivienda y la contracción del crédito.
El crecimiento del empleo y los salarios han sido los amortiguadores que han mantenido el equilibrio económico. El sostenimiento del empleo ha mantenido el gasto individual, uno de los motores de la economía estadounidense.
Empero, persiste el temor entre los economistas de que los consumidores frenen sus gastos, lo que podría dar paso a una recesión. La posibilidad de una recesión aumentó sustancialmente este año, aunque los directivos de la Junta Federal de la Reserva, la Casa Blanca y otros creen que el país podrá librarse de una.